¡Año de la Respuesta Imposible
          para el Ministerio - IIII

Seguimos en este último día del mes de febrero decretando que este es el Año de la Respuesta Imposible para el Ministerio de Dios sobre nuestras vidas, llevando cada uno de nuestros discípulos a entender que el Señor quiere que vivamos este 2010 con la plena seguridad de que el Ministerio que nos entregó será prosperado a la derecha, a la izquierda, por delante y por detrás.

 

Hemos empezado este año con esta firme convicción en nuestros corazones. Nunca hubo tanta profecía sobre un año como en este 2010. Es menester que todos los que hemos profetizado y creído nos levantemos para tomar posesión de lo que ya es nuestro por derecho de Alianza. Nuestro Señor Jesús realizó una Obra perfecta en la Cruz del Calvario, garantizándonos la victoria sobre las fuerzas de mal y sobre el pecado. Por lo tanto, tenemos todas las de ganar, pues Aquel que está con nosotros  “es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros” (Efesios 3:20).

 

Fue por esta razón que el apóstol Pablo tomó una decisión segura en cuanto al ministerio, haciendo de ésta la resolución de su vida. Examinemos su testimonio:

 

“Pero de ninguna cosa hago caso ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios.” (Hechos 20:24).   

 

Tomando en serio esta palabra y testimonio personal del apóstol Pablo, declaramos que en este año 2010:

 

1.     El Ministerio será prioridad en la vida de los millares de cristianos en toda la tierra. Aunque estemos involucrados en las más diferentes actividades o esferas de la vida social, este es el año en que millares de discípulos priorizarán el ministerio de Cristo en sus vidas por sobre todas las cosas que puedan realizar. Estudiantes, profesores, comerciantes, doctores, abogados, gobernadores y gobernados, grandes y pequeños, letrados o analfabetos, jóvenes o ancianos, niños o adultos, todos nos levantaremos para priorizar el ministerio en nuestras vidas. Esta será la respuesta sobrenatural de parte de Dios para Su Iglesia. De donde menos esperemos, Dios levantará hombres y mujeres con un corazón totalmente comprometido con Su Reino, dispuestos a hacer Su voluntad y determinados en cumplirla en Sus vidas. Lo que era humanamente imposible, Dios traerá la respuesta posible que asombrará la Tierra. Este es el año en que persona amarán más cumplir con los propósitos de Dios para sus vidas que ocuparse de sus propias prioridades. En medio a un mundo egoísta, materialista é indiferente a las cosas Divinas, el Señor levantará a una generación que decida por lo que Le agrada y por lo que Él ha demandado. ¡Nada será más valioso en la vida de los discípulos del Señor JESÚS que hacer lo que Él nos mande!

 

2.     El Ministerio será cumplido con gozo. Proclamamos que el hacer el ministerio que el Señor nos entregó será una alegría y un gozo  indescriptible. Ninguno de nosotros será azotado por Satanás al infundir tristeza, carga y opresión en la Obra del Señor. Entenderemos cada día que “el gozo de Jehová es nuestra fuerza”. (Nehemías 8:10). Así como el apóstol Pablo, viviremos este año con la alegría de servir al Señor y por cumplir con Su voluntad para nuestras vidas. Nada nos será más deleitoso que asumir el ministerio de Dios en nuestras vidas personales, en la familia, en la Iglesia, en la ciudad y en la Nación. Servir a nuestro Dios jamás será nuestro aburrimiento o nuestro peso. Por lo contrario, el cumplimiento del ministerio del Señor Jesús en y a través de nosotros será el mejor y mayor motivo de alegría para nuestros corazones. Nuestras casas se llenarán de gozo por abrigar no solamente una célula, mas a varias de ellas, donde la Presencia y la Gloria del Salvador se manifiestan cada día en la vida de los millares. Ver a nuestra ciudad rendida a los pies del Redentor producirá en nosotros la fiesta más grande, copia de la fiesta celestial vivida en presencia del Todopoderoso por Sus ángeles. ¡Gloria a Dios por eso! Viviremos la experiencia del Salmista que dijo: “Has cambiado mi lamento en baile; me quitaste la ropa áspera y me vestiste de alegría. Por tanto, a ti cantaré, gloria mía, y no estaré callado. Jehová Dios mío, ¡te alabaré para siempre!” (Salmo 30:11-12). 

   

3.     El Ministerio lo hemos recibido de Cristo. Esto implica decir que estaremos conscientes de que vamos a dar cuentas al Señor Jesús de lo que nos ha entregado. Si el Ministerio tiene dueño y fuimos llamados a ser Sus colaboradores, somos desafiados, entonces, a serle fieles en todo lo que nos ha entregado. He aquí el entendimiento del apóstol Pablo que nos ministra esta gran y suprema responsabilidad: “Por tanto, que los hombres nos consideren como servidores de Cristo y administradores de los misterios de Dios. Ahora bien, lo que se requiere de los administradores es que cada uno sea hallado fiel. (1 Corintios 4:1-2). En este año vamos a asumir la administración de los negocios del Reino de Dios de forma fiel y leal, alistándonos para “aquel día” en que nos dirá: “Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré. Entra en el gozo de tu señor”. (Mateo 25:21, 23). Cada uno de nosotros que estamos involucrados en el Ministerio del Señor Jesús seremos fieles en todo lo que nos ha entregado. Por esto mismo, experimentaremos un crecimiento ministerial sin precedentes en nuestra historia de vida, pues Él mismo tomará las riendas de Su Obra y derramará una multiplicación extraordinaria sobre todos los que Le fueron fieles. Esta es la promesa y nos apropiamos de ella, pues confiamos plenamente en que el Señor Jesús sigue en el control de Su Obra y este ministerio que un día empezó será agrandado, será perfeccionado y crecerá sin límites. La versión amplificada de la Biblia presenta la siguiente traducción para Juan 20:21: “Entonces Jesús les dijo otra vez: — ¡Paz a vosotros! Como el Padre me envió en misión permanente, por la cual aún soy responsable, así también yo os envío”. (Juan 20:21). Nuestro Señor recibió de Su Padre el ministerio y nos lo entregó, PERO, sigue siendo el responsable por el mismo. Por eso, Él mismo, se hará cargo del crecimiento y de la multiplicación del ministerio. Nosotros nos levantaremos y confesaremos Sus promesas y nuestra confianza en Él.

  

4.     El Ministerio multiplicado dará dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios. Para este año está decretado el crecimiento sin límites de nuestro ministerio y esto redundará en testimonio para todos acerca de la obra del Evangelio de la Gracia de Dios. Esto significa que muchos conocerán que Dios ha tenido misericordia de las vidas, de los jóvenes, de las familias, de los políticos, de los militares, de los campesinos, de los de clase media, de los ricos, de los pobres, de los sabios, de los ignorantes, de los sanos y de los enfermos. Para esto es el MINISTERIO DEL EVANGELIO DE LA GRACIA – Dios se acerca a TODOS los hombres y les presenta la Obra del Calvario, donde el Señor Jesucristo pagó con Su sangre por nuestros pecados y nos libró de las garras de Satanás, trasladándonos de las tinieblas a Su Reino de amor. En este 2010 nos levantamos para declarar que “Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos). Juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús,, para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús, porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios. No por obras, para que nadie se gloríe, pues somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ella. (Efesios 2:4-10). Por este Ministerio llevaremos la Palabra de Luz y de Verdad a todos los que están hundidos en la ignorancia, en el paganismo, en la hechicería, en las filosofías del mundo, en el materialismo, en los vicios, en el narcotráfico, en las pasiones de esta vida, en indiferencia espiritual, en la Nueva Era, en el ateísmo y en las falsas religiones. Por medio del Ministerio diremos   en alto y buen sonido “Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan; por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, acreditándolo ante todos al haberlo levantado de los muertos. (Hechos 17:30).

 

Esta es la razón por la que decretamos que el Ministerio que nos ha dado el Señor se expandirá como nunca antes. Anunciamos un tiempo nuevo para todos los discípulos bajo nuestra cobertura, pues la unción de crecimiento y de multiplicación ya nos alcanzó y fuimos tomados por la nube de Dios que reposa sobre Santa Cruz y Bolivia. Somos Tierra del Avivamiento y la Mano del Eterno está sobre nosotros. Que todos nos preparemos espiritual, mental y físicamente para este nuevo tiempo en la historia de nuestra Congregación.

 

Alistémonos para crecer pues Fiel es Aquel que nos ha llamado a este nuevo y precioso tiempo de multiplicación. Examinemos una vez más Su promesa y vivamos en línea con ella:

 

“¡Regocíjate, estéril, la que no daba a luz! ¡Eleva una canción y da voces de júbilo, la que nunca estuvo de parto!, porque más son los hijos de la desamparada que los de la casada, ha dicho Jehová. Ensancha el sitio de tu tienda y las cortinas de tus habitaciones sean extendidas; no seas apocada; alarga tus cuerdas y refuerza tus estacas. Porque te extenderás a la mano derecha y a la mano izquierda; tu descendencia heredará naciones y habitará las ciudades asoladas” (Isaías 54:1-3).

 

En el Amor del Señor y en la Lucha por el Reino, Suyos siempre

Apóstol Alberto Magno y Pastora Gladys de Sales