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¡Feliz Fiesta del Hanukkah!
HAG
SAMEACH HANUKKAH
“Se celebraba
en Jerusalén la fiesta de la Dedicación. Era invierno, y
Jesús andaba en el Templo por el pórtico de Salomón. Lo
rodearon los judíos y le dijeron: — ¿Hasta cuándo nos
tendrás en suspenso? Si tú eres el Cristo, dínoslo
abiertamente. Jesús les respondió: — Os lo he dicho, y no
creéis. Las obras que yo hago en nombre de mi Padre, ellas
dan testimonio de mí; pero vosotros no creéis, porque no
sois de mis ovejas, como os he dicho. Mis ovejas oyen mi voz
y yo las conozco, y me siguen; yo les doy vida eterna y no
perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi
Padre, que me las dio, mayor que todos es, y nadie las puede
arrebatar de la mano de mi Padre. El Padre y yo uno somos.”
Juan 10:22-30
Primeramente,
¿qué significa la palabra hebrea “hanukkah”? Hanukkah
significa consagración, inauguración o dedicación. Esta
fiesta es también conocida como la Fiesta de las Luces. En
el evangelio de Juan vamos a encontrar al Señor Jesús que
andaba en el Templo de Jerusalén en la Conmemoración de la
Fiesta de la Dedicación. Este es el único pasaje bíblico en
el Nuevo Testamente que se refiere a esta fiesta. Tampoco
encontramos esta celebración en el Antiguo Testamento,
porque el hecho que le dio origen ocurrió en el período
inter-bíblico (en año 162 a.C.) y el último libro del
Antiguo Testamento es de fecha aproximada de 430 a.C.
Algo de la
historia y del significado de esta fiesta para los judíos.
Con
Alejandro Magno (336-323 a.C.) el Imperio Griego se extendió
desde Egipto, Oriente Medio, hasta India. La pugna por el
poder después de la muerte de Alejandro hizo con que el
emperador Antíoco Epífanes conquistara el dominio sobre el
Medio Oriente, invirtiendo fuertemente en toda la región,
imponiendo costumbres, tradiciones, la religión y el
pensamiento griego. Para los judíos, él prohíbe la
circuncisión, la observancia del Shabbat, todas las
restricciones de comida, y decretó que solamente puercos
podrían ser sacrificados en el Templo de Jerusalén. Él
mismo, en un gesto de total falta de respeto y profanación,
ofrece un puerco como sacrifico a Zeus (dios griego), en el
interior del Lugar Santísimo. Además, todos los utensilios
del Templo fueron retirados y el local se transformó en un
templo más para Zeus.
Todo
esto produjo un tremendo dolor para el pueblo judío que
siempre fue identificado y separado de otras naciones por el
hecho de que creía en un solo Dios y de que tenía
mandamientos y ordenanzas específicas.
Como los
judíos no aceptaban las imposiciones de los griegos, el
dominio griego en Israel llegó a ser más brutal y violento
que en otras naciones. Es durante la ocupación greco-siria
que los oficiales sirios eran utilizados para imponer los
decretos blasfemos de su emperador. Cierto día, uno de estos
oficiales ordena a Mattityahu Ha Makkabi, (Matatías, el
Martillo) cabeza de una importante familia de sacerdotes del
Templo, a sacrificar un puerco en el altar, éste y sus cinco
hijos dan inicio a una revuelta, matando al oficial sirio y
a todos sus soldados. Muchos judíos se adhieren a la
revuelta, bajo el liderazgo de Matatías, y por ocho años el
llamado ejército de los Martillos (Macabeos) lucha por la
liberación de Jerusalén y de Israel. Es Judas Macabeo, el
tercer hijo de Matatías quien asume el control después de la
muerte de éste, y lleva el ejército de los Martillos
(Macabeos) a la victoria sobre el ejército griego sirio, que
se concretó el año 165 a.C.
El Milagro
Libres del dominio y ocupación greco-siria, los macabeos dan
inicio a la restauración de Jerusalén y la purificación del
Templo de Jerusalén. En el día 25 de Kislev (mes que
corresponde a noviembre-diciembre), del año 164 a.C., ellos
realizan, con gran celebración, la re-dedicación del Templo
con la consagración de un nuevo altar. El llamado “ner
tamid” (fuego eterno) fue nuevamente encendido en la Menorah
(candelero de siete copas o luces) en el Lugar Santo. Pero
el aceite de oliva consagrado para quemar en la Menorah era
suficiente para mantenerla encendida por un día, y llevaría
como mínimo una semana para prepararse más aceite. Entonces,
por milagro de Dios, el Todo Poderoso, el fuego en la
Menorah continuó quemando por más 8 días, tiempo necesario
para la preparación del nuevo aceite.
Algunos
rabinos y autoridades teológicas judías consideran como
milagro no solo los ocho días del aceite en la Menorah, mas
también la victoria del ejército de los Macabeos sobre el
poderoso ejército greco-sirio, pues era compuesto, en su
mayoría, por sacerdotes sin experiencia en batallas, armas o
tácticas de guerra. Ellos se refugiaban en los montes y en
cavernas alrededor de Jerusalén y atacaban sorpresivamente
de noche en diferentes puntos de la ciudad.
La Fiesta
Desde entonces
los judíos celebran la Fiesta del Hanukkah o de la
Dedicación todos los años, durante ocho días. Su mayor
símbolo es la Hanukkiah, candelero de nueve velas (ocho
velas con una central destacada de las demás y que es
llamada Shamash (siervo).
En la Edad
Media, cuando los judíos fueron prohibidos de guardar sus
tradiciones y fiestas, ellos se reunían para jugar dama y
dados. Es a partir de entonces que aparece el Dreidel, una
especie de dado distinto que sólo posee cuatro caras donde
están escritas las letras hebreas: Nun, Guimel, Heh y Shin,
que son las iniciales de la frase: Ness gadol haya sham: “Un
milagro ocurrió allí”.
¿Puede un
cristiano celebrar la Fiesta del Hanukkah?
“¿O ignoráis
que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual
está en vosotros, el cual habéis recibido de Dios, y que no
sois vuestros?, pues habéis sido comprados por precio;
glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro
espíritu, los cuales son de Dios.”
1 Corintios
6:19-20
1. La
Fiesta del Hanukkah no participa de lista de las siete
fiestas ordenadas por el Señor al pueblo de Israel, pero es
una fiesta bíblica (presente en la Biblia) y que contiene el
respaldo de que el Señor Jesús participaba de ella. Es lo
que nos asegura Juan 10:22, donde vemos a Jesús paseándose
en el Templo de Jerusalén en ocasión de la Fiesta de la
Dedicación.
2. Es, por
lo tanto, una fiesta judía con un contenido espiritual
sumamente relevante para nosotros, pues nuestro Señor Jesús
decidió hacer de cada uno de los hijos de Dios verdaderos
Templo del Espíritu Santo.
3. Este
templo necesita ser cuidado, guardado, limpiado, protegido y
librado de toda contaminación que venga del mundo exterior
para manchar la santidad del Espíritu de Dios que habita en
nosotros.
4. Muchos
son los factores de imposición, oposición, que puedan
levantarse para obligarnos a entrar en línea con las mismas.
Aun hoy día, este Templo sufre presiones de parte del mundo
para que cedamos a sus decretos, prohibiciones, costumbres,
tradiciones y conceptos religiosos.
5. A lo
largo de todo este 2009 y al terminarlo, nos vimos rodeados
de toda suerte de celebraciones y fiestas que nada tienen
que ver con el cristianismo, mas que tienen el poder de
influenciar y manchar el Templo de Dios que somos nosotros.
Factores como la moda, el Internet, la música mundana, la
farándula, los vicios, las tradiciones de la tierra donde
vivimos, los nuevos conceptos sobre familia, amor, sexo,
poder, autoridad, etc., todos quieren nuestra sujeción
completa a lo que imponen.
6. Al
celebrar Hanukkah, estamos celebrando la oportunidad de
limpieza, de resistencia al mal, de victoria sobre toda
opresión del mundo, del mal y de los hombres. Es el
levantarnos para obedecer solamente a Cristo y servirle tan
sólo a Él. Es la proclamación de que solo recibimos comandos
del Mesías y Salvador Jesús.
7. Como
creyentes tenemos buenos motivos para celebrar esta fiesta.
Si el tema es la reconsagración del Templo, en 1 Corintios
6:19-20 se nos dice que somos el Templo del Espíritu Santo.
En esta celebración nos re-consagramos y nos re-dedicamos
integralmente al Señor. Con este entendimiento, celebremos
alegremente nuestra Fiesta de consagración a Yeshuah y
nuestra santificación total, alistándonos para el nuevo año
que se avecina y para que lo vivamos en la presencia de
nuestro Dios, agradándolo en todo.
“No os unáis
en yugo desigual con los incrédulos, porque ¿qué
compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué
comunión, la luz con las tinieblas? ¿Qué armonía puede haber
entre Cristo y Belial? ¿O qué parte el creyente con el
incrédulo? ¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los
ídolos? Y vosotros sois el templo del Dios viviente, como
Dios dijo: «Habitaré y andaré entre ellos;
yo seré su
Dios y ellos serán mi pueblo».”
2 Corintios
6:14-16
¡Hag Sameach
Hanukkah en el Mesías Yeshuah!
En el Amor del
Señor y en la Lucha por el Reino,
Suyos siempre
Apóstol
Alberto Magno y Pastora Gladys de Sales |