Bueno, la
verdad que
esta
legitimación
no se me
pasaba por
la cabeza el
momento que
escuche mi
nombre no
supe que
hacer: si
llorar, reír
, correr, etc, porque
fue
demasiado
impactante
por el nivel
de
responsabilidad
que implica
el asumir
esto en la
iglesia del
Señor.
Una vez
llegué a mi
casa no
podía dormir
estaba en
estado de
shock pero
de repente
el Señor
comenzó a
hablar a mi
corazón:
Me trajo a
la memoria
mi
conversión.
Cuando
recibí a
Cristo yo
discutía
mucho con Lorena
que en ese
tiempo era
mi corteja
porque al
principio
ella se
resistía al
cambio, pero
en realidad
yo fui muy
radical y
sin saber y
sin conocer
nada de lo
que
significa
ser pastor
le decía que
yo iba a ser
pastor, no
me imaginaba
la
declaración
que estaba
haciendo.
Luego al
saber lo que
hace un
pastor poco
a poco me
fui callando
porque me di
cuenta de la
tremenda
responsabilidad
que
implicaba.
Después me
trajo a
memoria
algunas
declaraciones
que Juan
Valverde que
fue mi líder
de célula me
hizo cuando
regresó de
un Congreso
de Colombia
en el que
profetizó
sobre mi
vida y en
otras
ocasiones.
La verdad es
que desde
que me
convertí mi
mayor
alegría es
ver la
restauración
de una vida
inclusive
mucho mayor
que mis
éxitos
profesionales.
Hoy doy
gracias a
Dios por
semejante
privilegio y
por la
responsabilidad
delegada lo
único que le
pido es que
el pueda
completar la
obra que el
ha comenzado
en mi vida
de manera
que mi
corazón
siempre se
mantenga
humilde y
consagrado
al Señor.
Sueño con
ver Bolivia
rendida a
los pies de
Jesús y mi
deseo es
poder dar
todo de mi
como
instrumento
de Dios para
el
engrandecimiento
de la obra
de Jesús en
las naciones
de la
tierra.