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José y la Ley del Proceso
Texto: Génesis 37:1-36;
39:1; 42:6; 47:13-26.
“3Bendito el Dios
y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su gran misericordia nos
hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo
de los muertos, 4para una herencia incorruptible, incontaminada e
inmarchitable, reservada en los cielos para vosotros, 5que sois
guardados por el poder de Dios, mediante la fe, para alcanzar la
salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo final.
6Por lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo,
si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas, 7para
que, sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro (el
cual, aunque perecedero, se prueba con fuego), sea hallada en alabanza,
gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo. 8Vosotros, que lo
amáis sin haberlo visto, creyendo en él aunque ahora no lo veáis, os
alegráis con gozo inefable y glorioso, 9obteniendo el fin de vuestra fe,
que es la salvación de vuestras almas.”
1 Pedro 1:3-9
Verdad Central:
Para que Dios
pudiera usar a José como un instrumento en Sus Manos, José necesitaría
pasar por un proceso de preparación y purificación a fin de ser moldeado
como el líder que vendría a ser en toda su potencialidad.
Introducción
En muchos aspectos, José
era como otros grandes líderes. Primero, todos los líderes tienen un
sueño y una visión de un futuro mejor. En el caso de José, él tenía
visiones en el sentido literal. Segundo, la visión y la persona que
tienen esa visión son cosas inseparables. Tercero, ninguna visión de un
líder puede ser mantenida en secreto; ella necesita ser compartida.
Pero, la visión solo realzará el liderazgo de una persona cuando es
compartida de manera correcta. Cuando este compartir es hecho de modo
equivocado, la visión solo crea dificultades y problemas. Y fue
exactamente eso lo que hizo que José se metiera en dificultades. Por
eso, todos los grandes líderes necesitan tres cosas para ser preparados:
1.
Tiempo para madurar
Como la mayoría de grandes
líderes, José trabajó en la oscuridad por un periodo de su vida antes de
ser encontrado calificado para liderar a otras personas. Vendido como
esclavo con apenas 17 años, él sólo compareció delante del Faraón a sus
30 años de edad. Fueron necesarios 13 años de preparación. En la época
en que interpretó los sueños del monarca, él ya era un hombre
transformado. Estaba equipado. Era humilde y un gran líder.
2.
Pruebas para fortalecerse
El oro sólo es purificado
después de pasar diversas veces por el fuego. Los diamantes son creados
a partir de una enorme presión. Los grandes líderes son formados apenas
a partir de las probaciones (Romanos 5:3-5; Santiago 1:2-4;). José nunca
tendría alcanzado su potencial si tuviese quedado en casa. Para llegar a
ser un gran líder, él necesitó primero ser un esclavo y un prisionero.
3.
La bendición de Dios
Sin Dios, un líder no
puede hacer nada de valor real. Jesús declaró: “Yo soy la vid, vosotros
los pámpanos; el que permanece en mí y yo en él, este lleva mucho fruto,
porque separados de mí nada podéis hacer.” Juan 15:5.
Dios bendijo a José
mientras éste trabajaba como esclavo en la casa de Potifar. También lo
bendijo cuando trabajaba en la prisión. La Biblia relata en Génesis 39
cuatro expresiones del favor de Dios sobre la vida de José. Por ejemplo,
en el versículo 23 el hay una declaración que nos asegura que si
lidiamos al lado del Señor entonces no hay como salir perdiendo. Veamos
esta declaración: “23No necesitaba atender el jefe de la cárcel cosa
alguna de las que estaban al cuidado de José, porque Jehová estaba con
José, y lo que él hacía, Jehová lo prosperaba.” (Génesis 39:23).
Conclusión:
La Visión Celular en el
Modelo de los Doce no es una propuesta de ilusiones, ni de un éxito
conquistado sin mérito alguno. En ella, Dios está equipando líderes para
cuidar de una gran multitud. Todo líder en la visión necesita tener la
comprensión de que Dios usará procesos semejantes a los que ocurrieron
en la vida de José, para que Él pueda confiarnos el mismo crédito y el
mayor valor que recibió José. Además, Dios quiere confiarnos el cuidado
de Su Iglesia. ¿Estamos nosotros dispuestos a pagar el precio para la
realización de este sueño? No huyamos del proceso, mas venzamos nuestros
propios límites.
Estudio
Publicado el 09 de Septiembre del 2007
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