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Maestro de su Oficio –
Parte II
“Procura con diligencia
presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué
avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.”
2 Timoteo 2:15
Introducción.
Sigamos viendo algunos
aspectos del liderazgo que se prepara para el éxito y para ser un
referencial del plan y propósito de Dios para nuestras vidas como luz de
este mundo y sal de la tierra (Mateo 5:13-16).
1.
El Liderazgo es un proceso de continuo crecimiento a lo largo del tiempo
- Mucha gente
cree que hay dos tipos de líderes: los líderes naturalmente nacidos como
tales y los que no lo son. Es verdad que algunos nacen con talentos
naturales de liderazgo, pero toda la gente que desea crecer como líder,
debe desafiarse a sí misma a crecer constantemente. “Así que, hermanos
míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor
siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.” 1
Corintios 15:58
El liderazgo, como
cualquier otro talento de líder puede ser desarrollado. Algunas veces
nos medimos de acuerdo al potencial de otros y no por el nuestro. Cuando
nos medimos con nuestro propio potencial, aun el líder natural tiene
espacio para crecer. Cuando un líder entiende que el liderazgo es un
proceso de continuo crecimiento, no necesariamente el resultado del
talento que tiene, es cuando puede alcanzar su potencial como líder.
2.
Los líderes no se hacen en un microondas -
Muchas veces la gente
cree que convertirse en un líder es algo que puede pasar en un momento.
Usualmente comenten el error de tratar de hacer líderes de micro ondas
cuando un líder no puede hacerse de esta manera. El liderazgo es un
proceso de desarrollo de habilidades a través de un largo periodo de
tiempo. “No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que
prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido
por Cristo Jesús. Filipenses 3:12.
3.
El ser maestro en su oficio es el resultado de enfocarse en sus
fortalezas -
Otro de los errores que muchos líderes cometen es cuando se enfocan
mucho tiempo en sus debilidades en lugar de sus fortalezas. Si vemos el
ejemplo de los deportes, ningún atleta se hizo grande usando su tiempo
en las cosas en las que era malo. Como líderes, debemos usar más tiempo
fortaleciendo aquellas cosas que hacemos bien y no en nuestras
debilidades. “Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero
una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás y extendiéndome
a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo
llamamiento de Dios en Cristo Jesús.” Filipenses 3:13-14. No es natural,
saludable ni beneficioso gastar la mayoría de nuestro tiempo
concentrándonos en nuestras debilidades. El porcentaje de tiempo que
debemos utilizar para desarrollarnos como líderes es:
a) Desarrollando
sus fortalezas -
Los líderes exitosos
pasan tiempo construyendo sus fortalezas. Como líderes, debemos usar el
70% de nuestro tiempo perfeccionando nuestras áreas fuertes. Si no somos
fuertes en determinada área, no debemos enfocar muchas actividades en
esa área porque no será de tanto beneficio como lo sería al enfocarnos
en nuestras áreas fuertes.
b) Trabajando en
sus debilidades -
Debemos usar 20 % de
nuestro tiempo enfocándonos en las áreas en las que no somos fuertes. Es
importante no ser negligentes en las áreas en las que somos débiles pero
el tiempo en el que nos enfoquemos en ellas debe ser considerablemente
pequeño en relación al que gastamos enfocándonos en nuestras fortalezas.
c) Planeando el
futuro - Para
asegurarnos de que estamos creciendo como líderes, nos debemos enfocar
un 10 % en planear nuestro futuro. Para continuar creciendo, como
líderes debemos enfocarnos en el futuro o nos quedaremos en el pasado.
El proceso de avanzar, solo puede ser alcanzado cuando alguien está
mirando hacia el futuro.
4.
Los grandes líderes nunca paran de crecer -
Como líderes, a veces
puede ser confortable haber llegado a cierto nivel de crecimiento. El
crecimiento es difícil porque cuesta esfuerzo y a veces llega a ser
incómodo pero es un requisito para cada líder. En cada organización,
iglesia o célula, las acciones del líder dan lugar al crecimiento de
ésta y si el líder no está creciendo, la organización no tiene espacio
para hacerlo. “Así ya no seremos niños fluctuantes, llevados por
doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para
engañar emplean con astucia las artimañas del error; sino que, siguiendo
la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es,
Cristo, de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por
todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia
de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.”
Efesios 4:14-16
5.
Sin responsabilidad no hay un crecimiento significativo a largo plazo -
Una de las
llaves para el crecimiento continuo de la organización, iglesia o
célula, es si el líder tiene alguna manera de conservar por sí mismo un
continuo crecimiento. Cada líder necesita un sistema para evaluar si hay
un crecimiento de liderazgo y una persona que actúe como mentor del
grupo.
6.
Los recursos que usted posee y las personas de las que está rodeado
determinarán su nivel de crecimiento como líder -
Los grandes líderes
tienen acceso a obtener material. Como líder, uno de los factores
limitantes que enfrentará es la cantidad de material a la que tiene
acceso como líder. Es por eso que debe hacer lo mejor para invertir en
buen material que le ayude a desarrollar sus oficios como líder. Escuche
que se dice que el resultado de un año es el resultado de dos cosas: de
la gente de la que nos rodeamos y de los libros que leemos. Como líderes
debemos mantener esa verdad en mente.
(Ampliado y adaptado
de DaRonn Washington, 30 de Mayo del 2007 )
Estudio
Publicado el 02 de Septiembre del 2007
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