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Cómo Mantener el
Crecimiento y Sostener la Multiplicación Parte II
“Jehová me respondió y
dijo: “Escribe la visión, grábala en tablas,
para que pueda leerse
de corrido. Aunque la visión tarda en cumplirse,
se cumplirá a su
tiempo, no fallará. Aunque tarde, espérala,
porque sin duda vendrá,
no tardará.”
(Habacuc
2:2-3)
Verdad central:
La Visión
Celular es fácil, posible y funcional, para todo aquel que funciona en
la Visión.
Introducción.
Trabajar en la Visión
requiere atención continua para mantenernos fieles a sus principios a
fin de que no caigamos en el error de desviarnos del propósito de Dios
para nuestras vidas. Por lo tanto, seguimos recordando los pasos que
necesitan ser observados:
1.
Invierta en la Buena Formación de los Futuros Líderes.
“Que no sea un
neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo.”
I Timoteo 3:6
La Escuela de Líderes
tiene como objetivos ofrecer herramientas útiles en la formación de los
discípulos que en la secuencia natural del crecimiento de las células
serán los responsables por la multiplicación de las mismas. Sin la
formación de discípulos no hay multiplicación.
El principio de la Escuela
es evitar todo y cualquier desgaste en el cuidado de una célula,
preparando líderes que tengan habilidad para una buena administración de
los desafíos a enfrentar, al mismos tiempo en que ofrece el camino para
un continuo crecimiento.
El tiempo de la formación,
propuesta para la Escuela de Líderes, asociado al acompañamiento
cuidadoso del discipulador, son ingredientes que contribuyen
favorablemente para que no se incurra en el error de que se delegue a un
discípulo inexperto una tarea tan significativa como es la de cuidar de
una célula y de vidas. Para mantener el crecimiento y sustentar la
multiplicación es necesario, pues, que el discípulo reciba los debidos
cuidados ofrecidos por la formación propuesta por la Escuela de Líderes.
2.
Levante y Forme el Gobierno de la Visión.
“En aquellos días él
fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios. Cuando llegó el día,
llamó a sus discípulos y escogió a doce de ellos, a los cuales también
llamó apóstoles.” Lucas 6:13, 14
Los Doce son una conquista
de generaciones, no son una célula, son gobierno. Pero los Doce salen de
las células, pues son discípulos engendrados en las mismas células y que
presentan sus frutos y el carácter para gobernar el crecimiento y la
multiplicación. Sin este gobierno, la supervisión de las células se
queda comprometida. Levantar a los doce es garantizar una cobertura
responsable para cada líder y discípulo de las células, eliminando la
ventaja del adversario y estableciendo seguridad. La cobertura
posibilita que evitemos el error y el pecado. Esto trae una orientación
para la santidad. Tres énfasis se destacan cuando hay una verdadera
obertura:
a.
La cobertura espiritual tiene un secreto: Integridad.
b.
La cobertura espiritual tiene un decreto: Sumisión.
c.
La cobertura espiritual tiene un objetivo: Tratamiento.
El líder que Dios usa,
para promover esta calidad de acompañamiento, es un instrumento para
cuidar las heridas de Su pueblo. Una cobertura puede no presentarse con
palabras en determinados momentos, pero su simple presencia es
consoladora y estimuladora.
Levantar a los Doce es
garantizar estímulo al desenvolvimiento de la capacidad de liderazgo de
los discípulos, es ofrecer acompañamiento para la conquista de las metas
propuestas que, al ser recordadas, despierten la atención del discípulo
para la calidad de las estrategias a ser desarrolladas, asegurando, así,
el éxito esperado.
3.
Aprenda a Lidiar con las Crisis.
“Mas el justo vivirá
por fe; pero si retrocede, no agradará a mi alma».
Pero nosotros no
somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe
para preservación del alma.” L Hebreos 10:38-39
La Visión no es una
aventura, es un llamado irrevocable. Las cosas nobles no son para
aventurarse. Quien se compromete experimenta grandes éxitos y avanza en
sus conquistas, mas también asume con responsabilidad la posibilidad de
enfrentarse a situaciones de crisis.
La Visión provoca crisis,
porque promueve confrontaciones y el vaciarnos de lo que teníamos para
llenarnos de lo que es necesario. Toda crisis promueve el crecimiento
del liderazgo. En la crisis nace el auténtico líder. No permita que las
crisis le dominen; domine usted las crisis. En el día de angustia,
muéstrese confianza en Aquel que es por usted y es mayor que cualquier
desafío.
Estudio
Publicado el 08 de Julio del 2007
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