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Como Formar la
Personalidad de la Visión:Parte II
“Si el árbol es bueno,
su fruto es bueno; si el árbol es malo, su fruto es malo, porque por el
fruto se conoce el árbol.”
(Mateo 12:33)
Verdad central: La
Visión Celular exige fruto. Donde hay fruto, hay respaldo.
Introducción.
Cuando hablamos de
personalidad, nos referimos a la persona como una entidad total. Esto
incluye las experiencias y las expresiones de los sentimientos de una
persona y de modo peculiar a su propia constitución psicológica. Es la
persona total, física y mental, con todas las influencias sobre ella
ejercidas por la hereditariamente o por el ambiente. Personalidad es la
propia persona y no algo que ella posea. Es su Yo.
Cuando hablamos de la
personalidad de la Visión asumiremos el concepto bíblico enseñado por
Jesús, donde lo que es patente define la esencia: “por los frutos se
conoce el árbol. La semana pasada hemos visto que el primer fruto que
define la personalidad de la Visión es el Fruto de la Formación de
Vidas. Hoy, seguiremos viendo otros frutos que define la personalidad de
la Visión:
1.
Los Frutos presentados por el Crecimiento y por la Multiplicación.
“Llamó el ángel de
Jehová a Abraham por segunda vez desde el cielo, y le dijo:
— Por mí mismo he jurado,
dice Jehová, que por cuanto has hecho esto y no me has rehusado a tu
hijo, tu único hijo, de cierto te bendeciré y multiplicaré tu
descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la
orilla del mar; tu descendencia se adueñará de las puertas de sus
enemigos. En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra,
por cuanto obedeciste a mi voz.”
Génesis 22:15-18
El crecimiento y la
multiplicación en la Visión Celular son marcas distintivas que definen
su personalidad. Esas señales son aseguradas para que todo aquel que es
semejante a Abraham sea fiel a los decretos de Dios. Todo aquel que
consagra todo a Dios tiene la promesa de tener todo lo de Dios. El
crecimiento y la multiplicación en la Visión Celular son para todo aquel
que se convirtió a ella y anda por sus principios.
Estar convertido a la
Visión es estar convertido a los principios divinos que nos llevan al
éxito. De esta forma, es seguro afirmar que:
a.
En la Visión Celular no hay iglesias pequeñas, hay iglesias en
crecimiento.
“Decía también: «¿A qué
compararemos el reino de Dios? ¿Qué parábola nos servirá para
representarlo? 31Es como el grano de mostaza, que cuando se siembra es
la más pequeña de todas las semillas que hay en la tierra, 32pero
después de sembrado crece y se hace la mayor de todas las hortalizas, y
echa grandes ramas, de tal manera que las aves del cielo pueden morar
bajo su sombra».
Marcos 4:30-32
Todo aquel que se sumerge
en la Visión precisa comprender la dimensión de este principio para no
perderse en medio del proceso de implantación de la Visión.
El Reino tiene en sí el
potencial espontáneo para el crecimiento y la multiplicación, debido a
su naturaleza, no importando el punto de partida. De esa forma,
cualquier uno que es tomado completamente por el Reino, y asume su
esencia, naturalmente presenta esas señales. Una iglesia en la Visión
Celular nunca será tomada como pequeña y despreciada. Toda iglesia que
anda con fidelidad en la Visión estará siempre en crecimiento. Puede
hoy, aparentar, a los ojos humanos, algo de poca expresión, mas a los
ojos de Dios, esa pequeña semilla está en continuo proceso de
crecimiento, expresará a cada día el potencial extraordinario de un
Reino, cuyo crecimiento jamás tendrá fin. No desprecie el valor de las
pequeñas cosas, pues esta pequeña semilla cuando es trabajada se
reproduce en grandeza.
b.
En la visión no existe estéril, todos son fructíferos.
“Y los que
fueron sembrados en buena tierra son los que oyen la palabra, la reciben
y dan fruto a treinta, a sesenta y a ciento por uno.”
Marcos 4:20
Precisamos tener un
cuidado importante cuando hablamos de crecimiento y multiplicación para
que no limitemos las células ni a los discípulos, mas trabajemos para
potenciar a cada uno de ellos, a fin de que cada todos lleguen al éxito
de lo mucho: “Su señor le dijo: “Bien, buen siervo y fiel; sobre poco
has sido fiel, sobre mucho te pondré. Entra en el gozo de tu señor”.”
(Mateo 25:21).
Saber reconocer el potencial de una célula o de un discípulo es el
factor principal para percibir el principio aquí establecido. Cuando
entramos al Reino de Dios al haber recibido el mensaje del evangelio nos
hace asumir la esencia fructífera del Reino, por lo tanto, no hay como
no ser fructífero también. Sin embargo, el Reino de Dios admite
diferentes respuestas, lo que significa que los pueden producen a cien
por uno, son de mayor calidad que aquellos que producen a treinta por
uno.
Cuando ambos son
trabajados en su potencialidad inicial, ambos alcanzan la capacidad
sobrenatural para segar donde no plantó y recoger donde no esparció (Mat
25:24). Así es todo aquel que anda hoy en la Visión Celular, produciendo
a treinta por uno y que llegará con aquel que produce a sesenta por uno
y con el que produce a cien por uno a recoger donde no sembró. La Visión
tiene, pues, esta personalidad.
Continúa...
Estudio
Publicado el 10 de Junio del 2007
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