INICIO ESTUDIOS PARA M12 ESTUDIOS PARA CÉLULAS ESTUDIOS PARA NIÑOS AVISOS

 

Consolidando el Fruto para Engendrar Hijos Legítimos – Parte II


 

“Herencia de Jehová son los hijos; cosa de estima el fruto del vientre.”

(Salmos 127:3)

 

 

Verdad central:

 

Necesitamos trabajar dentro de una realidad donde nuestros hijos se sientan, realmente, hijos. No podemos continuar cuidando de la Iglesia de Cristo utilizando chupetes y pañales. Jesus no es un pedófilo para contraer matrimonio con una Iglesia infantil, inmadura é incapaz. La Iglesia necesita madurar para apresurar el retorno del Mesías. Es tiempo de madurez.

 

Introducción.

 

Hay personas que caminan con nosotros y que siguen enfermas hace ya mucho tiempo, que se sienten injusticiadas, que creen que les debemos mucho a ellas. No entienden que fueron ellas las que se quedaron parqueadas en el medio del camino por una decisión personal y, hoy, piensan que fuimos nosotros los que hemos frenado sus conquistas. Muchos andan insatisfechos y no se sienten estimulados y están siempre encontrando excusas para poner la culpa de sus errores en los demás.

 

En la semana pasada hemos hablado sobre los tipos de personas que establecen niveles distintos de relación dentro del discipulado: Los exclusivistas – aquellos que piensan que el discipulador pertenecen solamente a ellos; Los insaciables – son los que más exigen del discipulador y no les importa cuánto éste ya haya hecho por ellos, pues nunca están satisfechos; Los carentes - son diferentes de los anteriores, pues necessitan una atención especial porque poseen una deuda que pode ser materna, paterna, personal, familiar ou, quizás, de otro nível.

 

Hoy hablaremos sobre los puntos fuertes y débiles en el liderazgo y sobre cómo usted, líder, debe proceder delante de ellos.

 

Puntos fuertes y débiles en el liderazgo

 

Hagamos ahora un test y escribamos el nombre de nuestros Doce, presentado delante de cada uno de ellos: tres cualidades que desearíamos encontrar en cada uno y tres defectos que desearíamos no encontrar en ellos. Este es un ejercicio que todo líder debería hacer para descubrir que hay defectos que percebemos en los discípulos y que no queremos para nosotros, pero, aún así, nunca hablamos con ellos sobre este asunto, de la misma manera vamos a encontrar en ellos cualidades que ellos poseen y que necesitan ser resaltadas.

 

Como líderes es nuestra función alertar a nuestros discípulos sobre sus cualidades y sus defectos. Normalmente cuando una persona cambia para peor o para mejor, no lo ve de inmediato. Cuando una persona cambia para peor y lo percibe es porque ha llegado a un nivel en que está verdaderamente muy mal; cuando esta persona cambia para mejor y lo descubre es porque se halla mejor mil veces más. Pero, el mejor cambio es aquel que las demás personas lo perciben.

 

Cuando Moisés decendió del Monte se hallaba diferente, pero él no lo percibió, aunque todo el pueblo vio como su rostro resplandecía con la gloria de Dios. (Éxodo 34:29-35). La gloria de Dios, que está sobre usted, puede incluso no ser vista por usted mismo, pero las demás personas la perciben y saben cuando esa gloria se va. El pueblo reconoce al líder que tiene vida de Dios y al que no la tiene.

 

Dios es un Dios justo. Él nos mira y sabe cuales son los caminos que estamos construyendo. Él observa nuestro corazón. Es por eso que hay momentos en nuestras vidas que son postergados por Él, por causa de determinadas actitudes de nuestro corazón. Somos nosotros los que, muchas veces, establecemos caminos que dificultan nuestra conquista y otros que la facilitan.

 

Nuestra dinámica como líderes es descubrir los pontos fuertes de nuestros discípulos para que sean trabajados y los puntos débiles que debem ser removidos. Hay esperanza para todos en el Reino de Dios y nuestros discípulos necesitan saber esta verdad. Llegará una hora en que cada discípulo experimentará la glória de Deus.

 

Querido hijo, ¡no desista! No importa cual sea el nivel de discipulado en que usted se encuentra ahora, una cosa es cierta: sus discípulos necesitan limpieza en las áreas en que están sucios. Aquello que el púlpito no consigue limpiar es, ahora, función del discipulado tratar y quitar los excesos y las áreas que están podridas en la vida de algunos de nuestros discípulos. Dios, pues, usará su vida para eso.

 

Dios nos está mostrando que la identidad de hijos solo es conseguida y autenticada si nos acercamos a los discípulos. La recuperación del hijo debe ser siempre el proyecto de cada padre. Es deber del padre estar en la ruta del retorno de hijo y estar listo para restituirlo (Lucas 15:11-32). “ Cuando aún estaba lejos, lo vio su padre y fue movido a misericordia, y corrió y se echó sobre su cuello y lo besó.” Los hijos, pues, necesitan ser tocados, abrazados y besados.

   Estudio Publicado el 20 de Mayo del 2007

 

 

 

IMPRIMIR ESTE ESTUDIO EN WORD

 

 

INICIO ESTUDIOS PARA M12 ESTUDIOS PARA CÉLULAS ESTUDIOS PARA NIÑOS AVISOS