INICIO ESTUDIOS PARA M12 ESTUDIOS PARA CÉLULAS ESTUDIOS PARA NIÑOS AVISOS

 

CONSOLIDACIÓN:

EL RESPALDO PARA LA COSECHA DE EXCELENCIA  PARTE III


 

“35Al siguiente día estaba otra vez Juan, y con él dos de sus discípulos. 36Y mirando a Jesús que andaba por allí, dijo: «¡Este es el Cordero de Dios!». 37Los dos discípulos lo oyeron hablar y siguieron a Jesús. 38Volviéndose Jesús y viendo que lo seguían, les dijo:  ¿Qué buscáis? Ellos le dijeron:  Rabí  que significa «Maestro» , ¿dónde vives? 39Les dijo:  Venid y ved. Fueron y vieron dónde vivía, y se quedaron aquel día con él, porque era como la hora décima. 40Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que habían oído a Juan y habían seguido a Jesús. 41Aquel encontró primero a su hermano Simón, y le dijo:  Hemos encontrado al Mesías  que significa «Cristo». 42Y lo trajo a Jesús. Mirándolo Jesús, dijo: Tú eres Simón hijo de Jonás; tú serás llamado Cefas  es decir, Pedro . 43Al siguiente día, Jesús quiso ir a Galilea; encontró a Felipe y le dijo:  Sígueme. 44Felipe era de Betsaida, la ciudad de Andrés y Pedro. 45Felipe encontró a Natanael y le dijo:  Hemos encontrado a aquel de quien escribieron Moisés, en la Ley, y también los Profetas: a Jesús hijo de José, de Nazaret. 46Natanael le dijo:  ¿De Nazaret puede salir algo bueno? Respondió Felipe:  Ven y ve. 47Cuando Jesús vio a Natanael que se le acercaba, dijo de él:  ¡Aquí está un verdadero israelita en quien no hay engaño! 48Le dijo Natanael:  ¿De dónde me conoces? Jesús le respondió:  Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi. 49Natanael exclamó:  ¡Rabí, tú eres el Hijo de Dios! ¡Tú eres el Rey de Israel! 50Le contestó Jesús:  ¿Crees porque te dije: “Te vi debajo de la higuera”? Cosas mayores que estas verás.  51Y agregó:  De cierto, de cierto os digo: Desde ahora veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subiendo y bajando sobre el Hijo del hombre.”

(Juan 1:35-51)

 

Introducción                                         

 

La Consolidación es un ministerio que individualiza. No es un llamado colectivo, es individual. Cada uno de los discípulos del Señor necesita este carácter consolidador. No es para responsabilizar a otros, es para responsabilizar a sí mismo. Cuando hablamos de consolidación, nos referimos a un llamado que el Señor Jesús nos hace individualmente. Por lo tanto, no debemos esperar que los otros lo hagan para entonces empezar a actuar. Debemos estar afirmados en la seguridad de que fue Dios quien nos llamó a consolidar y por eso debemos hacerlo, independientemente si otros lo hacen o no. La responsabilidad, pues, es personal, no importando la edad o cualquier otro factor, todos fuimos llamados por Dios en la unción de consolidación, para ganar y sostener las vidas.

 

Jesús se hizo Modelo de Consolidación para nosotros.

 

En este llamado y ministerio vocacional de consolidación, el Señor nos usa como instrumento poderoso para afirmar una vida. Él mismo lo hizo de modo personal y excelente. En Juan 1:38-41 lo vemos a Jesús que recibe y consolida a sus dos primeros discípulos, llevándolos a su casa y hablándoles del Reino de Dios. Andrés, uno de ellos concluyó con firmeza: “Hemos encontrado al Mesías”. De igual modo, el Señor quiere que afirmemos las vidas y las tratemos para que ellas sean plantadas y crezcan, floreciendo en la Casa del Señor.

 

Los Discípulos de Jesús se hicieron Modelo de Consolidación.

 

La lección aprendida y el ejemplo recibido fueron luego puestos en acción por los discípulos de Jesús. Ellos captaron en el mundo espiritual la esencia de la consolidación en la vida del Maestro y lo primero que hicieron después de este Encuentro con Jesús fue ir a ganar y a consolidar a los que necesitaban la Salvación. En Juan 1:40-42 vemos la actitud de Andrés en buscar a su hermano Simón y traerlo para el Señor. Es la preocupación por su casa que vemos evidente en este relato. En Juan 1:43-46 vemos a Felipe que, una vez ganado por Jesús, salió a buscar a Natanael para hablarle del prometido por Dios: Jesús de Nazaret.

 

¿Qué es lo que hay en nuestro corazón? El corazón de Dios está marcado por amor y compasión, que se unen para una sola misión: rescatar vidas. En el corazón de Dios hay almas que necesitan ser rescatadas y, nosotros, zambullidos en esta unción de amor y compasión, seremos instrumentos en Sus Manos para rescatarlas.

 

Nosotros, Modelos de Consolidación.

 

Es tiempo de consolidar por la Palabra de Dios. Con ella nosotros derribaremos la “consolidación” del diablo en la vida de los nuevos creyentes. Con el poder del Evangelio arrancaremos nuestra nación de las garras del enemigo y la llevaremos a los Pies del Salvador. Pero, para eso necesitamos equiparnos, fortalecernos, animarnos, apoyarnos y actuar. Vamos a entrar en una guerra frontal contra el diablo y, por lo tanto, nos vamos a poner también delante de Dios en intercesión, con compasión, llanto y gemidos por los perdidos. El Señor mismo nos convencerá que necesitamos ganar a Bolivia para Cristo y seremos consolidadores de excelencia. Nosotros somos la generación sacerdotal y profética de estos últimos días y es el mismo Señor Jesús el que está viniendo a mojar nuestros ojos para que lloremos por los perdidos.

 

La compasión viene con el ejercicio. No podemos decir que amamos, que tenemos compasión si no ejercitamos eso. En el mover del amor y de la compasión viene el primer comando para consolidar: ganar vidas.

 

Ganar vidas es un acto de sabiduría que solamente lo practica quien tiene compasión por las mismas. Si usted no busca de Dios ese amor y esa compasión, se quedará fuera de esta sabiduría, pues “El que gana almas es sabio” (Proverbios 11:30). Para ganar almas es necesario un acto de sabiduría, pero si fui sabio para ganar, también seré sabio para preservar lo que he ganado. No podemos ser consolidadores de éxito sin sabiduría y Dios nos está mostrando que llegó la hora de la responsabilidad. No hay otra forma, todos nosotros tendremos que ser responsables. Por el amor y compasión ganaremos, y con sabiduría, preservaremos el fruto.

      Que en estos días, una poderosa unción de amor, compasión y sabiduría inunde nuestras vidas y que nosotros seamos cada vez más consolidadores de excelencia.

  

 

   Estudio Publicado el 06 de Mayo del 2007

 

 

 

IMPRIMIR ESTE ESTUDIO EN WORD

 

 

INICIO ESTUDIOS PARA M12 ESTUDIOS PARA CÉLULAS ESTUDIOS PARA NIÑOS AVISOS