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La Consolidación y la
Guerra Espiritual Parte II
“1Por lo cual, teniendo
nosotros este ministerio según la misericordia que hemos recibido, no
desmayamos. 2Antes bien renunciamos a lo oculto y vergonzoso, no andando
con astucia, ni adulterando la palabra de Dios. Por el contrario,
manifestando la verdad, nos recomendamos, delante de Dios, a toda
conciencia humana. 3Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre
los que se pierden está encubierto; 4esto es, entre los incrédulos, a
quienes el dios de este mundo les cegó el entendimiento, para que no les
resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la
imagen de Dios. 5No nos predicamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo
como Señor, y a nosotros como vuestros siervos por amor de Jesús,
6porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciera la luz, es
el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del
conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo.” (2
Corintios 4:1-6)
Introducción
La Batalla Espiritual
para la conquista y la consolidación de vidas está delante de cada uno
de nosotros, tanto de aquellos que son más experimentados en la fe como
de los recién llegados al Reino de Dios. Lo que necesitamos entender es
que el mundo espiritual es tan o casi más real para nosotros que es
mundo físico. Por eso, necesitamos prepararnos con todas las armas
necesarias para que las vidas estén bien afirmadas en las Manos del
Maestro. Vamos, pues, a levantarnos con garras para aprender eficazmente
a entrar en el mundo espiritual a fin de soltar las vidas que están en
las manos del enemigo. Es que sin guerra espiritual la consolidación no
tendrá el éxito que esperamos.
¿Cómo vencer esta
Guerra?
(continuación…)
1)
Conservando la relación –
La relación es una de
las dádivas de los Cielos, revelada a los hijos de Dios, que las
tinieblas no la poseen. Cuando hablamos de relación estamos enfatizando
el tener unidad de propósito. Cuando las personas se relacionan deben
tener unidad en un objetivo. La unidad nos da un solo corazón, un solo
sentimiento, una sola meta. Entonces, si hay esta relación y la unidad
se establece, ninguna vida quedará en las manos del enemigo, pues en la
unidad se manifiestan los milagros, señales, prodigios, maravillas y
toda provisión de necesidades (Hechos 4:32-36).
Las personas llegan a la
Iglesia de Jesús por medio de una célula, por las macro-células, y a
través de cultos principales, de las Celebraciones o por el evangelismo
personal, pero, en su gran mayoría, estas personas vienen traumadas en
su pasado, con relaciones fracasadas, desacreditadas de todo y de todos;
ellas quieren otra manera de vivir. ¿Tenemos como dar esperanza a estas
personas? Nuestra respuesta es un rotundo: “¡Sí!” Entonces,
necesitaremos en primer lugar vencer a muchas dificultades interiores en
nosotros mismos, pues nuestro testimonio no ha sido aprobado en muchos
aspectos, pues la cosecha consolidadora vendrá mediante nuestro
testimonio. Así, consolidaremos desde “Jerusalén hasta Samaria, y de
allí hasta lo último de la tierra (Hechos 1:8).
Debemos someternos al
Espíritu Santo para que Él nos traiga liberación y sanidad, y veamos que
el Señor nos dio, como a hijos Suyos, un solo corazón. Necesitamos
desarmarnos de nosotros mismos y llenarnos del Señor. Cuando la unidad
entre nosotros se manifieste todos van a creer que Jesucristo es el
Señor (Juan 17:23).
La humanidad permitió
la iniquidad en su corazón (Ezequiel 28). Este es uno de los factores
porque el hombre está necesitando urgentemente de ayuda. El hombre
moderno ha absorbido conceptos profanos y herencias malignas por
intermedio de los medios de comunicación los más diversos y pervertidos
posibles, y se alió al imperio de las tinieblas. ¿Qué podemos hacer en
este proceso? Desatar las vidas que están amarradas y perdieron sus
movimientos. Lo que notamos es que la Biblia declara que esta generación
sería llena de conflictos y argumentos espirituales y que ella solo
sería conquistada por medio de oraciones y ayunos. Hasta que venga el
NOVIO (Jesús, el Mesías), debemos ayunar (Mateo 9:15).
Unámonos en esta batalla
con la seguridad que nos da Jesucristo – Él está con nosotros todos los
días y nos capacita a vencer (Juan 16:33).
Esta generación
perdió toda la referencia de relación. Muchos son egoístas y otros
egocéntricos, dificultando relaciones y centrados en sí mismos. Esta
nuestra generación tiene miedo de entregar el corazón y ser traicionada
como tantos informes negativos que pautan su historia, entonces
necesitamos ser tratados y muy bien adiestrados para responder como
conviene y dar una nueva alternativa para ellos – Jesús, el mejor Amigo;
“pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre os
las he dado a conocer” (Juan 15:15).
Para que tengamos ese
referencial de amigos, necesitamos que personas nos enseñen por el
discipulado cómo alcanzar tamaña honra. La consolidación es la puerta de
entrada, pero, antes que este proceso se manifieste, debemos ministrar
liberación y sanidad. Ese proceso de guerra no es tan sencillo, pues hay
puertas espirituales que cerraron vidas y sólo la autoridad espiritual
podrá quebrar estas cadenas.
¿Cómo, pues, podremos
vencer estas dificultades?
1.
Reconociendo que esa generación está bajo el maligno (I Juan 5:19) –
La generación
sin Dios está bajo un control espiritual maligno y debemos vencer a
principado que actúa en cada vida.
2.
Reconociendo que esa generación es perversa (Hechos 2:40) –
El término en el
original da la idea de inmoralidades y perversión, el control de Jezabel
sobre las vidas, la manipulación y el desorden, la mezcla de lo sagrado
con lo profano. Son cadenas espirituales que necesitan ser rotas.
3.
Reconociendo que la generación perdió el entendimiento (2 Corintios 4:4)
– El
entendimiento habla de la visión y el enemigo ha cegado el entendimiento
de esta generación para que no le resplandezca la luz del evangelio de
Cristo. Pero, la manifestación de la unción del Cristo será suficiente
para que nuestro entendimiento se abra y la ceguera se vaya. Estamos
viviendo días tenebrosos, y lo asombroso es que las personas que son
cultas, de un nivel intelectual incuestionable, con las facultades
mentales en orden, están plenamente amarradas en las cuestiones
espirituales, viviendo de fábulas de viejas, presas a la idolatría y
hechicerías, aliadas al imperio de las tinieblas. Esto prueba que la
liberación espiritual independe del nivel intelectivo (I Timoteo 4:7 y
Gálatas 5:l9-21).
4.
Reconociendo que la generación está demonizada y endemoniada (Mateo
12:45) –
Nuestra función en el proceso de la consolidación es de una
responsabilidad muy grande. Observe que según el concepto de Jesús
nosotros vamos a enfrentar una generación ocho veces más poseída.
Entonces, para arrancar una vida de ese imperio de tinieblas vamos a
necesitar de una preparación sobrenatural, pues el enemigo no va a
soltar las vidas fácilmente. Entonces, ese tiempo es de gran lucha
espiritual, pues si no estamos preparados para esa batalla no vamos a
obtener éxito.
Levantémonos para tomar
nuestro lugar en esta batalla y tomemos las armas que Señor nos preparó.
En Cristo, somos más que vencedores en esta guerra espiritual de la
Consolidación (Romanos 8:37).
Estudio Publicado el
15 de
Abril del 2007
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