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Sea Fiel y Quiebre las Maldiciones en Su Vida Parte I


 

“La maldición de Jehová está en la casa del malvado, pero bendice la morada de los justos.”  

   Proverbios 3:33

 

“Por cuanto no salieron a recibir a los hijos de Israel con pan y agua, sino que dieron dinero a Balaam para que los maldijera; pero nuestro Dios volvió la maldición en bendición.”  Nehemías 13:2

 

Deuteronomio 28:1-33

 

Introducción

 

Cuando somos dirigidos por Dios, ninguna puerta se cierra delante de nosotros. Muchos aprenden sobre prosperidad y pierden la integridad. Algunos se quedan prósperos pera  dejan de ser íntegros. Por causa de eso abren una puerta de maldición en las finanzas.

La maldición es un arma venenosa, mortal, apuntada contra usted. En la casa del perverso hay maldición eterna (Proverbios 3:33), pero en la habitación de hombre fiel reside la bendición del Señor. En Nehemías 13:2, la Biblia nos dice que Dios es experto en transformar la maldición en bendición. Satanás hasta puede venir con sus armas de maldición, pero el Señor, que nos conoce y sabe que somos fieles, hará con que esta arma se transforme en bendición y el diablo será derrotado.

En Deuteronomio 28:1-2, leemos que si andamos en rectitud, la bendición del Señor nos seguirá y no vendrá maldición sobre Su pueblo. A partir de Deuteronomio 28:15, la Biblia nos muestra 33 tipos de maldiciones que pueden seguir al hombre y en primera escala se encuentran las maldiciones de pobreza, ruina y miseria. Luego después, vienen las maldiciones de enfermedades y de muerte, etc.

¿Qué, pues, necesitamos hacer?

 

1)    Santificar las finanzas.

 

Si la maldición es de índole financiero, sólo tenemos un método para librarnos de ella: santificando nuestras finanzas al Señor. Y lo hacemos diezmando y ofrendando de forma específica, con nuestras ofrendas mecidas, que son las ofrendas levantadas con un propósito. Si actuamos así, el diablo no tendrá argumentos para tocar en nuestras finanzas.

 

En Génesis 14, Abraham venció una guerra y después se quedó más rico, por causa del botín conquistado. Pero, inmediatamente, vino a él el rey de Sodoma para reivindicar las vidas. Abraham, pues, levanta la mano y dice que toda la bendición que él tenía venía de parte del Señor. Abraham sólo tuve la osadía, la autoridad y el derecho para reprender a Sataná sobre sus finanzas cuando él entregó a Jehová el diezmo de todo lo que poseía. Sólo podemos decir que somos fieles si tenemos fe y sólo podemos decir que te tenemos fe si somos fieles, porque una cosa no está desasociada de la otra. La fe y la fidelidad caminan juntas.

 

2)    Diezmar por los intereses de Dios.

 

Cuando somos diezmistas y andamos en línea con la Palabra de Dios, anulando toda la maldición de la pobreza, de la ruina y de la miseria. Si esto no ha sido verdad en su vida, es porque usted está siendo diezmistas de sus propios intereses. Cuando somos fieles sólo por intereses propios, en la primera batalla nos hacemos infieles y Dios no podrá ayudar a un infiel. No podemos ser fieles en un mes é infieles en el otro  mes.

 

Además, nadie puede andar presentando sus ofrendas si antes no ha presentado sus diezmos. Nuestros diezmos respaldan nuestra fidelidad. Luego, con nuestras ofrendas, sembramos para nuestra prosperidad. Si alguien no es fiel en lo poco, cuando sea próspero seguirá siendo infiel. Todo mes pasaremos por el test, hasta que estemos seamos llevados a la madurez y, entonces, las ventanas de los cielos se abrirán.

 

 

Estudio Publicado el 21 de Enero del 2007

 

 

 

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