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Los 144: La Llave para
la Multiplicación – Parte Final
"Después llamó a los
doce y comenzó a enviarlos de dos en dos, y les dio autoridad sobre los
espíritus impuros.
Marcos 6:7
“Después de estas
cosas, el Señor designó también a otros setenta, a quienes envió de dos
en dos delante de él a toda ciudad y lugar adonde él había de ir.”
Lucas 10:1
Génesis 1 y 3
Introducción
En la semana pasada hemos
visto algunas actitudes que nos llevarán a consolidar a los Doce de
segunda generación (los 144). Primeramente, debemos sembrar las semillas
que Dios colocó dentro de nosotros. Hemos visto también la necesidad de
que entendamos la Visión como un llamado celular y que nuestra
descendencia es establecida por medio de las generaciones de Doce de la
Iglesia.
Hoy, en esta última parte
del estudio de este tema, veremos que otros pasos deben ser comprendidos
a fin de que sea conquista la clave para la multiplicación, o sea, los
144 (los Doce de segunda generación).
1. La Segunda
Generación de Doce habla de cambio de mente.
Aquellos que están
llegando a la Iglesia dentro de la Visión no tienen dificultades para
entenderla ni para transmitir la unción que está sobre ellos, pues están
recibiendo un Evangelio límpido y sin amarras.
Todos los que nacieron en
la Visión Celular en el Modelo de los Doce reciben los principios de la
Visión de una forma muy rápida y sin los bloqueos denominacionales o de
las tradiciones evangélicas. Es por eso que cuando hablamos de conquista
de multitudes, ellos abrazan esta visión y siguen adelante. Cuando
declaramos que al completar a los 144 (los doce de segunda generación)
podremos considerarnos líderes de multitudes, ellos no tienen la menor
dificultad para absorber tal concepto, pues tienen una mente
predispuesta a esto.
O texto de Apocalipsis
21:1-17 habla de una ciudad cuadrangular que posee 12 por medida en cada
uno de sus lados. Habla también de una caña de medir que mide de 12 en
12 y el blanco de esta caña engendrar a los 144, pues de 12 en 12 llegó
a los 144. Los Doce son la caña de medir. Como Doce somos una vara de
medir y de nosotros saldrán los 144. Los 144 guardaban la ciudad, pues
ellos son las murallas de la misma. Esa muralla es una estrategia de
Dios para protección. Los 144 sostienen toda la ciudad, pues ellos
cubren las puertas y todo se queda dentro de las murallas.
2. Los 144 son los
consolidadores de la Visión y del Modelo de los Doce.
Enfrentamos una guerra
para levantar a los 144, pues ellos poseen un llamado específico para
proteger al Gobierno (Modelo) de la Visión. Si consolidamos a los 144,
tendremos la protección de la Visión y de los Equipos de Doce.
Tendremos, por lo menos, a 1.728 células y líderes. Son ellos, los 144,
que van a proteger la estructura de los Doce.
Si usted desea consolidar
a sus 144 en la Visión, reúnase quincenalmente y hable sobre ella. Los
que aman a Jesús aman ganar vidas, y eso se hace eficazmente si continua
y correctamente estamos escuchando hablar de la Visión. Cuando cambiamos
el lenguaje, fragilizamos la Visión Celular en el Modelo de los Doce, y
esto no puede ocurrir de forma alguna.
Debemos cuidar el lenguaje
de los 12 y de los 144, pues una palabra liberada equivocadamente con
relación a las células, o a los 12, o a los 144 puede hacerse un
concepto de bendición o de maldición. Esto porque los 144 hablan de una
visión ampliada 12 veces más.
Conclusión
Si todo esto que hablamos
anteriormente es verdad, debemos tomar medidas serias para legitimar a
nuestros 144. No podemos quedarnos parados ni tener miedo de
engendrarlos en el Señor. Hagámoslo con responsabilidad. ¡Avancemos!
Pronto nos daremos cuenta de que en los próximos meses creceremos
abundantemente. Tenemos 12 equipos de 12 dentro de nosotros y
necesitamos exteriorizarlos. Cada uno de nuestros 12 tendrá sus 12,
porque la Biblia dice que 144 es la medida de un hombre (Apocalipsis
21:17). Entonces, los 144 no son dificultad alguna para nosotros, ellos
representan una medida posible, que no escapa a nuestra capacidad. Si no
consolidamos, no tendremos a nadie en la Visión, pues la medida es de un
hombre. Cada uno de nosotros tiene la unción para consolidar a los 144 y
lo vamos a hacer. ¡Manos a la obra!
Estudio Publicado el 07
de Enero del 2007
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