|
Conquistadores de
Autoridad – Parte IV
"Desde los días de Juan el
Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los
violentos lo arrebatan.”
Mateo 11:12
Introducción
Estamos viviendo en el
tiempo de la copa de la ira de Dios contra el enemigo, cuando el Señor
quebrará los aguijones, abrirá los portones y las cadenas para que
salgamos libres, corriendo, porque es llegado el tempo de la victoria y
aquellos que nos avergonzaban van a ser avergonzados por nosotros. Pero,
necesitamos de estrategias para parar al enemigo, porque sino es él
quien nos va a paralizar. Para eso necesitamos conocer estas
estrategias:
1. De palabras de
orden con autoridad profética.
Cuando el Reino entró en
nosotros, nos fue devuelta la autoridad profética. Y el Señor Jesús
espera que la usemos una y otra vez. Vea lo que nos dice el Señor en el
texto de Marcos 11:22-24:
22Respondiendo
Jesús, les dijo: — Tened fe en Dios.
23De cierto os digo que
cualquiera que diga a este monte: “Quítate y arrójate en el mar”, y no
duda en su corazón, sino que cree que será hecho lo que dice, lo que
diga le será hecho. 24Por tanto, os digo que todo lo que pidáis orando,
creed que lo recibiréis, y os vendrá.”
Ordene, pues, con
autoridad. Cuando utilizamos la autoridad profética, autenticamos el
Reino en nosotros y las puertas del infierno no prevalecerán. La puerta
del cielo es su corazón, pues Jesús dijo: “Yo estoy a la puerta y
llamo.” (Apocalipsis 3:20). Pero, la puerta del infierno está en el
mismo lugar. Una persona que está con su corazón preso y cerrado al
Evangelio tiene las cadenas del infierno sobre si. Sólo cuando usted
anuncia el Reino de Dios es que estas cadenas se rompen y las puertas
del infierno ya no podrán prevalecer en esta persona. Entonces el Reino
de Dios llega para hacer morada en su corazón.
2. Tome posesión
del Territorio, ungiéndolo.
Debemos ungir el nuevo
territorio que queremos conquistar con la firme convicción del respaldo
del Señor sobre nosotros. Muchos todavía no han ungido sus casas
esperando al pastor o a algún otro líder de la Iglesia. Pero el mejor
pastor para ungir su casa es usted mismo. Si hemos recibido del Señor la
autoridad para “pisotear serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza
del enemigo” (Lucas 10:19), entonces ejerzámosla, sabiendo que somos
parte de una generación profética y sacerdotal (1 Pedro 2:9). El
sacerdote unge y proclama para poder tomar posesión, sanar y libertar. Y
todo esto lo hacer bajo la Palabra de Dios liberada proféticamente.
Dios nos quiere entregar
un nuevo territorio. Usted, como sacerdote y profeta, debe ungir y tomar
posesión. Usted debe ungir sus células y sus Doce en todas sus
generaciones, a fin de que conquiste todo lo que Dios le va a dar a
usted y a ellos.
3. Ponga un cerco
a la tierra en su anchura y longitud.
En Génesis 13, Dios mandó
que Abraham midiera la tierra en su anchura y longitud, porque la iba a
dar en posesión. Nosotros, pastores y líderes, debemos cercar la tierra
que queremos conquistar. Pidamos a Dios la estrategia para la conquista
y la estrategia para sus células. Recorramos la ciudad con equipos
específicos de discípulos-líderes con el fin de ungir puntos
estratégicos. Sepamos cuántos kilómetros Dios nos va a entregar y usemos
de creatividad para ungir la calle, la avenida, el barrio o mismo la
ciudad.
Ninguna obra del diablo
podrá quedarse de pie en nuestra ciudad, pues debemos tomar todo por
derecho de herencia y posesión, y por derecho de la Alianza en la cruz
del Calvario.
4. Proclame su fe
en la conquista del territorio.
Si usted no ejercita y no
activa su fe, ¿cómo podrá haber conquista? Abraham midió la tierra en su
anchura y longitud porque era un hombre de fe. Proclame lo que quiere
usted. Denuncia sus sueños, publicándolos en el reino del espíritu y
comience a confesarlos, porque Dios va a empezar a entregarle los nuevos
territorios.
Pero, atención, Dios no es
irresponsable. Él sólo le entregará este territorio si usted ya hubiere
conquistados todos los anteriores. Algunos líderes no consiguen avanzar
en sus conquistas porque todavía no han podido realizar las conquistas
del primer plano.
5. Tome posesión
de la herencia que le pertenece.
Sepa lo que es suyo por
derecho de herencia. Dios no le va a mandar que conquiste lo que es
pertenencia de otros. Sepa más esto: todo esto es exactamente nada
delante de lo que Dios le va a dar. Pero toda esta conquista sólo se
consigue con autoridad espiritual.
Conclusión.
Todas estas verdades
bíblicas son importantes en el proceso de la conquista que tenemos que
emprender para el Reino de Dios. Si las hacemos vida en nosotros,
ciertamente seremos conquistadores en todas las áreas, pero necesitamos
siempre estar conscientes de que es Dios quien nos hace conquistadores
de autoridad.
Estudio Publicado el 05 de
Noviembre del 2006
Estudio Publicado el 05
de Noviembre del 2006
IMPRIMIR ESTE
ESTUDIO EN WORD
|