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Conquistadores de
Autoridad – Parte 1
"Desde los días de Juan
el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los
violentos lo arrebatan.”
Mateo 11:12
Introducción
La guerra espiritual es
una conquista de autoridad. Sólo se apodera del Reino de los Cielos
quien se esfuerza. No estamos hablando de un esfuerzo natural o común.
La Biblia no nos enseña ni nos incentiva a un esfuerzo natural, sino que
nos ministras sobre el esfuerzo sobrenatural. Estamos saliendo de la
esfera de lo natural para que entremos en la esfera de lo sobrenatural,
porque la guerra no es trabada en el plano físico, mas sí en lo
espiritual (Efesios 6:12). Esto significa que es necesario:
1. Que conquistemos
territorios.
Muchos aún no entienden
porque no conquistan territorios. Es porque aún siguen en la esfera
física y creen que esa conquista está dentro del esfuerzo de su propio
entendimiento, dentro de aquello que han absorbido y dentro de sus
propias conclusiones. En la verdad, esta no es una conquista lógica,
ideológica y humana. Es espiritual, liderada por el propio Dios, quien
dice: “Yo soy el gran Guibor”. “Guibor” significa guerrero probado y
aprobado. Algunos guerrean, pero gerrean pero no son aprobados;
quedándose heridos y con sus armas y escudos quebrados. Otros guerrean y
vuelven.
Ser un guerrero “guibor”
es un llamado de Dios para cada uno de nosotros. Él es quien nos bautiza
hoy como conquistadores de nuevos territorios.
2. Que salgamos a la
guerra y que la venzamos.
Es importante ir a la
guerra, pero lo fundamental es que venzamos la guerra. Una de las
mayores guerras es la tentación. Es en la hora de esta guerra que
sabemos si somos aprobados o no. Dios espera que seamos aprobados y nos
da todas las condiciones para que salgamos vencedores.
“Pero gracias sean dadas a
Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo” (1
Corintios 15:57). “Pero gracias a Dios, que nos lleva siempre en
triunfo en Cristo Jesús, y que por medio de nosotros manifiesta en todo
lugar el olor de su conocimiento.” (2 Corintios 2:14).
La tentación, por ejemplo,
no es una guerra física, pero, sí, espiritual. En este aspecto tenemos
que distinguir lo que es natural y lo que es sobrenatural en la
tentación, para que la podamos vencer con toda la confianza de que Él
está a nuestro lado.
“Así que el que piensa
estar firme, mire que no caiga. 13No os ha sobrevenido ninguna prueba
que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser probados más
de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la
prueba la salida, para que podáis soportarla.” (2 Corintios 10:12, 13).
Conclusión.
Dios nos está dando la
visión de entrar en los territorios, venciendo las guerras con un
“termómetro” del Reino de Dios, que se llama discernimiento de
espíritus. Dios nos va a permitir que percibamos en el reino espiritual
a fin de que, entrando en un ambiente, sepamos lo que es natural y lo
que es sobrenatural, para que no gastemos el ejercicio del Reino en una
causa vana, inútil y que no traiga retorno.
Estudio Publicado el 15
de Octubre del 2006
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