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El Consolidador es
Valiente
"3Herencia de Jehová
son los hijos; cosa de estima el fruto del vientre. 4Como saetas en
manos del valiente, así son los hijos tenidos en la juventud.
5¡Bienaventurado el hombre que llenó su aljaba de ellos!
No será avergonzado
cuando hable con los enemigos en la puerta.”
Salmos 127:3-5
Verdad Central:
Dios nos quiere enseñar y adiestrar para un tiempo de valentía.
Introducción
Una aljaba cargaba tres,
cinco, siete o doce flechas. Los grandes guerreros cargaban en su aljaba
doce flechas. Estas flechas representan la visión, y nadie se quedará en
la aljaba. Pero, todos pasarán por las manos del más valiente, Jesús, y
serán lanzados como flechas pulidas y cumplirán sus el propósito de su
existencia.
a. El Consolidador
Valiente es Hombre de Alianza.
“Herencia de Jehová son
los hijos.”(Salmos 127:3a)
Dios es un Dios de Alianza
y es el galardonador de aquellos que también guardan las alianzas que
fueron establecidas. Los hijos son señales de alianzas establecidas.
Solo un hombre de alianza y una mujer de alianza entienden que sus hijos
son regalos de parte del Señor, para honrar la alianza entre ellos.
El consolidador es un
hombre de alianza, y una alianza es un llamado para caminar juntos
eternamente.
Una alianza es hecha por
dos partes, sin derecho a desistencia. Necesitamos caminar en las
alianzas con una firme convicción: aunque la alianza tenga su lado débil
y su lado fuerte, la propia alianza supera todo este desnivel y sólo
prevalece en la alianza un guerrero valiente.
¡Qué cosa tan difícil!
Pero, ¡qué cosa tan noble! Por eso, la Biblia alerta a que no hagamos
alianzas en yugo desigual, porque cuando entramos en una alianza,
entramos en un pacto eterno.
Los discipuladores que
consoliden con esta conciencia, tendrán delante del Señor muchas
alegrías, pues la promesa para los hombres de alianza es tener herencia
de parte de Dios, confirmada en la vida de los hijos. Dentro de la
Visión, estos hijos son los discípulos engendrados en las células.
b. El Consolidador
Valiente Consolida su Familia.
“Bienaventurado el hombre
que llenó su aljaba de ellos” (Salmos 127:5)
Bienaventurado es una
expresión que denota una realización plena y la satisfacción de ver la
obra de sus manos cumplida. La cada de este hombre bienaventurado es una
casa consolidada. Su sacerdocio es ejercido con sabiduría y es resultado
se manifiesta en los frutos abundantes.
“Tu mujer será como vid
que lleva fruto a los lados de tu casa;
tus hijos, como plantas de
olivo alrededor de tu mesa.”
Salmos 128:3
Cuando cada uno asume su
función en la casa, la liberación viene y la casa prospera en todo.
Abraham sólo prosperó cuando Saraí pasó a ser Sara. El nombre Saraí
significa mandataria. Cuando Dios le dio un nuevo corazón, ella fue
llamada princesa. La Biblia enseña a las mujeres a que sean como hijas
de Sara, pero nunca les aconsejó a que fueran iguales a Agar o Saraí.
Entre en guerra, porque
usted es un líder de alianza. Un acto de valentía en la consolidación
significa una casa bien consolidada, donde el marido, esposa é hijos
asumen sus papeles (Efesios 5:22-33; 6:1-4). No hay, en la casa, papeles
invertidos, ellos son funcionales. Un valiente prueba su valentía
conquistando su propia casa. Este es el mejor lugar que Dios ha hecho, y
Él va a hacer de su casa un hogar, donde el Espíritu Santo va a estar
presente las 24 horas por día. Su casa será la sede del avivamiento y
tendrá un testimonio irreprensible.
c. El Consolidador
Valiente Combate al Enemigo y Suma Fuerzas con los Aliados.
“No será avergonzado
cuando hable con los enemigos en la puerta.” (Salmos 127:5b).
Un valiente de guerra, que
nació de nuevo, no fue engendrado para perder. Fuimos engendrados por el
Gran Valiente para ganar. Su acto de valentía no es contra los
discípulos, hijos en la fe, es contra el infierno. A veces somos
ríspidos, groseros, petulantes y maltratamos a las personas. Pedro
andaba con Jesús, pero Jesús un día le dijo: “y tú, una vez vuelto…”
(una otra versión dice: “cuando te conviertas…”), Lucas 22:32. Nuestras
actitudes dicen si hemos cambiado o no, si ya somos diferentes de lo que
éramos en el pasado.
En Marcos 3:27, Jesús está
hablando del diablo y sobre el reino dividido. El consolidador valiente
necesita de este entendimiento: “Porque no tenemos lucha contra sangre y
carne, sino contra principados, contra potestades, contra los
gobernadores de las tinieblas de este mundo, contra huestes espirituales
de maldad en las regiones celestes.” (Efesios 6:12). El consolidador es,
pues, aquel que hace de sus discípulos o hijos espirituales verdaderos
aliados para que se enfrenten al adversario para vencerlo. De esta
manera, el Reino de Dios es fortalecido y el enemigo es confundido.
Conclusión
La consolidación, por ser
un acto de valentía, es una visión de tratamiento del carácter. Usted es
un valiente en es proceso de consolidación. Sea mayor de lo que usted
piensa que es, no por causa de usted mismo, mas por causa de Aquel que
está dentro de usted que es el mayor de todos. Un valiente de Dios sabe
quien es y sabe por donde están sus pensamientos y donde su visión está
centrada. Por esta causa, corra y persiga todos sus blancos y metas.
Estudio Publicado el 24
de Septiembre del 2006
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