|
Viviendo un Nuevo
Comienzo, Descubriendo mi Discipulado III
"14Entonces se le
acercaron los discípulos de Juan y le preguntaron: ¿Por qué nosotros y
los fariseos ayunamos muchas veces, y tus discípulos no ayunan? 15Jesús
les dijo: ¿Acaso pueden los que están de boda tener luto entre tanto que
el esposo está con ellos? Pero vendrán días cuando el esposo les será
quitado, y entonces ayunarán.
16Nadie pone remiendo
de paño nuevo en vestido viejo, porque tal remiendo tira del vestido y
se hace peor la rotura. 17Ni echan vino nuevo en odres viejos; de otra
manera los odres se rompen, el vino se derrama y los odres se pierden;
pero echa el vino nuevo en odres nuevos, y lo uno y lo otro se conservan
juntamente.”
Mateo 9:14-17
Verdad Central: El
discipulado sólo crece cuando no hacemos discípulos para nosotros
mismos, pero, sí, cuando los hacemos para Dios.
Introducción
En el texto de Mateo
9:14-17 vemos a los discípulos de Juan, el Bautista, buscando a Jesús.
De Cristo, ellos reciben recibido una enseñanza sobre la necesidad de un
cambio de vida, al dejar un discipulado remendado en el desierto.
También usted debe estar
abierto para recibir el tratamiento de Dios en su vida para que todo en
su vida reciba ropas nuevas y odres nuevos. Esto se debe a que usted es
un líder de éxito y excelencia y Dios quiere llevarle a niveles mayores
de conquista. Pero hay algunos errores que cometemos en la vida que
parecen ser normales y sencillos, pero para un líder hay cosas que son
imperdonables:
1. Usted no puede haber
sido llamado para una visión y estar caminando con otra intención en su
corazón.
Es muy fácil cambiar de
ruta, basta permitir que el consejo del mal plante su semilla en nuestro
oído. Satanás es el consejero del mal y él tiene demonios que nos dan
malos consejos, por eso vivimos una crisis violenta procurando motivo
para ser feliz. Cuando usted procura sus razones y sus disculpas para no
dar frutos, para no multiplicar, para no crecer y para no ser una
bendición para sus discípulos, en su casa, en las células o en su equipo
de Doce, es porque usted está buscando su propio camino. Es esto a
serias consecuencias.
2. ¡Cuidado con quien
su alma está asociada!
Hoy por hoy, tenemos el
temor de Dios, somos nacidos de nuevo, estamos alianzados con el
Altísimo y rechazamos el consejo del mal. Cuando Satanás intenta plantar
una de estas cosas, podemos defendernos si nuestra alma no está asociada
al desierto, a cosas viejas, a derrotas, a doctrinas confusas. También
podemos defendernos si nuestros vestidos no están remendados, si no
tenemos vino viejo sobre nosotros y si no somos odres viejos. Dios
quiere formar en usted un nuevo carácter que refleje el modelo del
Reino.
3. No se quede solo en
su desierto, remendado, confundido, angustiado y triste.
Sea odre nuevo, vino nuevo
y tenga ropas nuevas. Hoy, Jesús le dice: “Yo te saco del desierto, de
tu soledad, de tu tristeza, de ministerio pesado del desierto que hasta
necesita agredir para imponerse. Hoy Yo te traigo para dentro de mi casa
y haré de ti un discípulo de éxito que consolida la base de la iglesia y
que recibe doctrina para escribir Mi Palabra y para ganar vidas y traer
las multitudes hacia Mí.
Conclusión
El discipulado
sólo crece cuando no hacemos discípulos para nosotros mismo, mas, sí,
para Dios. No podemos quedarnos celosos, perdidos en disputas,
remendados, confundidos, tristes y angustiado, porque tenemos un Mesías.
El Mesías preguntó a los discípulos de Juan: “¿Qué buscáis?” Ellos
respondieron: “queremos salir de la austeridad, de la soledad, del frío
del desierto, del calor del desierto, de la tristeza y queremos ir a Tu
casa, porque ella nos da seguridad”. Entonces Jesús les dijo: “Vengan y
quédense conmigo”. Ellos se quedaron, pues, con Jesús hasta que Él subió
al cielo. Juan 1:38-41.
Estudio Publicado el 17
de Septiembre del 2006
IMPRIMIR ESTE
ESTUDIO EN WORD
|