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La Ley de Plantar y
Cosechar – Parte II
Gálatas 6:7-9.
7No os engañéis; Dios
no puede ser burlado, pues todo lo que el hombre siembre, eso también
segará, 8porque el que siembra para su carne, de la carne segará
corrupción; pero el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará
vida eterna. 9No nos cansemos, pues, de hacer bien, porque a su tiempo
segaremos, si no desmayamos.”
Introducción
Seguimos
meditando en la importancia de plantar y cosechar. Hemos visto que la
ley de la siembra y de la cosecha es una ley universal y que podemos
sembrar para el mal o sembrar para el Espíritu. Hoy avanzaremos en este
tema, trayendo otros pensamientos importantes sobre él:
IV. Dos tipos de
semillas
1. Muchos plantan
la buena y la mala semilla al mismo tiempo, y la semilla mala destruye
la buena;
a. En Levítico 19:19 leemos la siguiente orden de Dios: "...no sembrarás
en tu campo dos especies de
semilla...";
b. No se puede sembrar palabras de amor y de odio al mismo tiempo;
c. Hay los que dicen que aman, pero luego traicionan;
d. Hay también los que dan el diezmo y ofrendan, pero que arrancan
estas semillas con sus
murmuraciones o hablando de miseria.
2. RECORDEMOS: La
mala semilla siempre destruirá la cosecha;
Por lo tanto, sus
actitudes deben estar en armonía con lo que usted habla.
V. El tiempo de la
cosecha
1. "... a su tiempo
cosecharemos, si no desfallecemos..." Gálatas 6:9
2. Usted no puede
cosechar antes de plantar. Si usted está cosechando hoy es porque antes
alguien había plantado para usted.
a. Un labrador que quiere una cosecha, primero planta la semilla en la
tierra;
b. La cosecha solo viene después. Puede demorar algún tiempo, pero
ciertamente vendrá si no
arrancamos la simiente.
c. Muchas personas quieren cosechar inmediatamente, mas hay un tiempo
para todas las cosas
(Eclesiastés
3:1,2).
1) Seria gracioso ver que alguien plantara una semilla de aguacate en
un día y al otro día ya
quisiese comer de los aguacates de aquella semilla;
2) Y si esa persona al no ver aguacates se irritase y arrancase la
semilla de la tierra, ¿qué le
diríamos a ella?
3) ¡Pero, muchas veces actuamos igual! Queremos cosechar al día
siguiente, sino andamos irritados
y, de este modo, destruimos la simiente y la plantación que hemos hecho.
d. Debemos perseverar en plantar la buena simiente, pues ¡EN EL
TIEMPO CIERTO, COSECHAREMOS!
VI. Usted recibe en la
proporción que planta
"Pero esto digo: El que
siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra
generosamente, generosamente también segará.”
2 Corintios 9:6
¡Cuanto más usted planta,
más usted cosecha! Si un labrador plantare una semilla, el tendrá un
árbol, pero si él planta millares de semillas, entonces él tendrá una
cosecha abundante!
VII. Consejos
Importantes:
1. ¡Plante en un buen
suelo! (Marcos 4:1-20)
2. Entre el sembrar y el
cosechar habrá muchas cosas que podrán destruir la cosecha. Cuide de lo
que ha
sembrado, peleando contra las plagas, la sequía y la hierba
dañina.
3. Persevere plantando
cosas buenas aun en los momentos más difíciles. ¡No desista!
“Los que sembraron con lágrimas, con regocijo
segarán.
Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla, pero al
volver vendrá con regocijo trayendo sus gavillas.”
Salmos 126:5, 6.
"... Ahora, aquel que
da semilla al que siembra, es pan para el alimento, también multiplicará
vuestra sementera, y aumentará los frutos de vuestra justicia..."
2 Corintios 9:10.
Publicado el 11 de
Junio del 2006
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