|
Formar A Los Doce
“13Después subió al
monte y llamó a sí a los que él quiso, y vinieron a él. 14Designó
entonces a doce para que estuvieran con él, para enviarlos a predicar
15y que tuvieran autoridad para sanar enfermedades y para echar fuera
demonios: 16a Simón, a quien puso por sobrenombre Pedro, 17a Jacobo,
hijo de Zebedeo, y a Juan, hermano de Jacobo, a quienes apellidó
Boanerges, es decir, “Hijos del trueno”; 18a Andrés, Felipe, Bartolomé,
Mateo, Tomás, Jacobo hijo de Alfeo, Tadeo, Simón, el cananeo, 19y Judas
Iscariote, el que lo entregó.”
(Marcos 3:13-19)
Formar a los 12
es el enfoque de la Visión. Aunque la Visión son las Células, el modelo
que abrazamos es el modelo de los Doce. Tenemos que imitar a Jesús en
todo lo que Él hizo al levantar el Equipo de los 12. El equipo de los 12
no nació sólo por nacer, sino para cumplir una misión y para ser la
fuente por donde corre el río de Dios.
Los Doce son el tronco
de sustentación de todas las células y, a través de él, nosotros
podemos:
a) Entrenar,
b) Tratar,
c) Corregir,
d) Exhortar con
consuelo,
e) Moldear el carácter
y
f) Formar líderes de
éxito.
Con esto los
equipos de Doce facilitan a que las células corran veloces sin ningún
obstáculo, proporcionando a que se establezca un equilibrio perfecto
dentro de la Visión. Si tan solamente cada Doce transmite a su equipo
de Doce las directrices é instrucciones con la fidelidad que reciben de
sus pastores y discipuladores, entonces tal equilibrio se dará con
seguridad.
Es por eso que la
reunión de los 12 debe tener algunas características para que cumpla con
este comedido:
a) Debe tener la
Gracia de Jesús.
b) Debe tener la Unción
del Espíritu Santo.
c) Debe tener la
responsabilidad de un líder.
Cada Doce es llamado a
asumir su responsabilidad en la Visión, pero tal responsabilidad es
respaldada por la Gracia (favor inmerecido de Dios) y por la Unción del
Espíritu Santo (la capacitación sobrenatural del Espíritu) para que
pueda cumplir con el llamado del Señor Jesús de ir y hacer discípulos.
Además, los 12 formarán
y entrenarán a todos las células de la Iglesia, según el padrón y la
forma del Nuevo Testamento que es:
a) discipular por
medio de la relación (Marcos 3:14a);
b) discipular con
aplicación de las Escrituras a las necesidades prácticas del discípulo,
es decir, aplicando los principios bíblicos a cada circunstancia de su
vida (Marcos 3:15).
Habiendo inversión, los
discípulos serán fortalecidos, capacitados, sanados y liberados. De este
modo, todos los discípulos serán desafiados a “predicar”, lo que demanda
que, en el equipo, no haya miedosos.
Será, pues, en esta unción
que reposa sobre el equipo de doce (v. 15) que cada líder-12 derramará
sobre sus células y sobre sus discípulos la osadía de ir y hacer
discípulos a todas las naciones.
La formación de los
Doce tiene como finalidad llegar a lo que Dios quiere:
v Que todos sean
discípulos (1 Timoteo 2:4).
v Que todos los discípulos
sean conformes a Jesús (Romanos 8:29).
v Que todos los discípulos
sean un sólo cuerpo (Romanos 12:4-5).
Estudio Publicado el 14 de
Mayo del 2006
IMPRIMIR ESTE
ESTUDIO EN WORD
|