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Caminando en lo Sobrenatural – Parte 1
“…a quienes el dios de
este mundo les cegó el entendimiento, para que no les resplandezca la
luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios.”
II
Corintios 4:4.
Verdad Central
Caminar en lo sobrenatural
es una invitación para un cambio radical, para estar dispuestos a tomar
posiciones, a movernos de tal forma que, los que estén con nosotros,
anhelen este estilo de vida. Es una tomada de posición. Es un mirar
hacia lo que ya pasó para evaluarnos siempre, creyendo que los días
pasados nada son comparados a los días presentes, y que los días que
vendrán serán mayores que todo lo demás. Es una invitación a que
decidamos entrar en el nivel de la intimidad con Dios, con el corazón
dispuesto integralmente a anular la vida limitada que poseemos y a
entrar en el corazón del Padre para recibir de Él la esencia y el
sentido de la vida. Es un llamado a buscar el conocimiento de la Gloria
de Dios.
Introducción
El apóstol Pablo nos
enseña que el Padre nos ha entregado el Evangelio de la Gloria de
Cristo. Pero, por ceguera espiritual, muchas veces estamos
experimentando verdaderas amarras que nos llevan a vivir como por
sombras y no en la esencia del Reino. Pablo nos advirtió: “…a quienes
el dios de este mundo les cegó el entendimiento, para que no les
resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la
imagen de Dios.” (II Coríntios 4:4).
Muchos líderes no salen de
lo superficial; es como una dueña de casa que se contenta en cocinar
solamente lo básico y lo hace con destreza. Pero, cuando es desafiada a
algo más profundo, que exija en su universo mucho más de lo que ella
tiene que dar, entonces convoca a una especialista que domine mejor su
espacio.
Del mismo modo, estamos
como alguien que culinariamente no se profundiza y llevamos nuestro
conocimiento de Dios superficialmente. Miremos lo que nos dice el
profeta Oseas: “Esforcémonos por conocer a Jehová: cierta como el alba
es su salida. Vendrá a nosotros como la lluvia, como la lluvia tardía y
temprana viene a la tierra.” (Oséias 6:3). Sabedores de que no es fácil
conocer a Dios, necesitamos encontrar la dirección que nos dan los
principios de Su Palabra. Por lo contrario, seremos como Felipe que
pidió a Jesús: “Señor, muéstranos el Padre y nos basta,” y el
Señor Jesús también nos dirá a nosotros: “¿Tanto tiempo hace que
estoy con vosotros y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí
ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: “Muéstranos el Padre”?
(Juan 14:8,9).
Para que caminemos en lo
sobrenatural necesitamos de sentimiento profético a fin de poder ver
para más allá del alcance de nuestros propios ojos. Es necesario no
doblegarse, no entregarse y no negociar la visión de Dios para nuestras
vidas. Es tener que ser persistente en lo con concierne a la
responsabilidad espiritual.
Lo Sobrenatural
Lo sobrenatural es estar
atento a la Verdad de Dios y no querer a penas sentir la euforia (aunque
lícita) de hablar en lenguas, de profetizar, de querer los carros de
fuego que arrebataron a Elías o ver a un Enoc siendo trasladado… Es algo
para más allá de todo eso.
Sobrenatural es un cambio
radical en el carácter, donde los líderes se unirán alrededor del
NOMBRE y de las promesas del Evangelio del Reino para ver a una Nación
que no perdió su meta y que fue llamada a volver al Primer Amor. Es
entrar por los portales de la promesa que asegura cambios a nuestro
alrededor.
La restauración de los
cinco ministerios (Apóstoles, Profetas, Evangelistas, Pastores y
Maestros) es demasiado importante y son verdades que no podemos
subestimar, pues nos abren un abanico para los prodigios, maravillas y
milagros. De hecho, son los dones espirituales en operación. Necesitamos
movernos en los dones que comprender la propuesta de Dios para lo
Sobrenatural.
De hecho tendremos cultos
poderosos, pues la orden de Jesús no ha cambiado: ¡los enfermos serán
sanados, los demonios será echados fuera, los leprosos serán limpiados y
los muertos resucitarán! Son verdades incuestionables y este poder
entrará en Su Casa. Pero, aquí están dos comandos importantes:
1. El llamado del
Ministerio Apostólico.
2. La Misión de la Iglesia
para operar las señales del Reino.
Los Apóstoles con señales,
prodigios, maravillas y milagros, y la Iglesia en la operación de su
llamado a liberar, sanar, limpiar y resucitar. Podemos decir que si esta
fusión está en plena operación, lo sobrenatural vendrá. No diríamos que
será algo común, pero ministerios serán tomados en lo sobrenatural y
estas cosas empezarán a darse en cada reunión. Y en cada celebración, el
Cristo resucitado entrará majestuoso y habrá, por el Espíritu Santo, las
operaciones aquí descritas. Esas son las facetas de lo sobrenatural que
conocemos y nos quedamos felices, impactados y restaurados cuando vemos
que Dios cumple con Su promesa y Palabra. ¡Es, de hecho, la hora de
Dios!
Somos llamados a ser
diferentes, un pueblo dentro del pueblo decidido a vivir este
sobrenatural, haciendo la diferencia, arrancando del cautiverio al
cautivo, abriendo las prisiones de los presos, dando luz a los ciegos y
devolviendo la alegría de andar, trayendo de vuelta el sentido de la
vida. ¡Esto ya está ocurriendo! Hemos visto esto, pero queremos la
globalidad de eso ocurriendo en todos los lugares al mismo tiempo y una
explosión de poder tomando nuestras vidas, liderazgos y los discípulos,
para que penetremos con este poder los sótanos de la humanidad.
Quizás usted me pregunte:
Apóstol, ¿cómo es eso posible? Estamos trabajando en estos días el
carácter de la Iglesia, la devolución de la credibilidad y veremos que
es posible vivir la plenitud de Cristo. Sabemos que algo nuevo está por
venir y llegó la hora para ver nacer Bolivia y las Naciones que tanto
esperamos. ¡Llegó la hora de Bolivia! Aunque ya hemos recibido tantas
profecías, actos proféticos y resultados palpables, tenemos todavía a
una Nación con mucho que aprender y líderes que necesitan tomar medidas
urgentes por la unidad.
Claro está que no nos
interesan solamente los números. La evangelización hará su parte,
trayendo millares de vidas para el Reino de Dios a través de estrategias
poderosas, pero, ¿qué harán ellas si no tuvieren una meta, un proyecto,
una llave? En África hay millares y millares de cristianos en una sola
ciudad que no saben para donde van; la única ruta que conocen es de casa
a la Iglesia y de la Iglesia a su casa y la vida se resume literalmente
a eso. Esto puede ser bueno, pero no es todo.
Continua...
Estudio Publicado el 01 de
Noviembre Del 2009
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