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El Modelo de Jesús – Parte 1
“Jesús les respondió: —
¿No os he escogido yo a vosotros los doce…?”
Juan 6:70a.
Verdad Central
Es muy bueno saber que
Jesús utilizó creatividad y mucho esfuerzo para evangelizar el Planeta
en toda su diversidad geográfica. Hoy por hoy podemos caminar en la
dirección que nos enseñó el Señor para que andemos de modo aún más
veloz.
Introducción
Antiguamente, para que
pudiéramos escribir una carta, necesitábamos mucha atención con lo que
íbamos a escribir, después tendríamos que ir al correo, sellar la carta
y esperar que ella llegara a su destino. Muchas veces, cuando el
servicio dependía de los barcos, las cartas llevaban de seis meses a un
año para concluir su ruta.
Hoy, el correo electrónico
avanzó de modo tan sorprendente que, después que digitamos y damos un
click, en cuestión de segundos, el destinatario ya está con el material
en sus manos. Pero, hay muchos otros medios como el Fax, Telegramas,
Avión que facilitan la comunicación, dándole velocidad. Con el Internet
el mundo acercó mucho más al que habla y al que oye. Pesquisas,
consultas, conferencias, transmisiones online, todo muy bien hecho y
agilizando el tiempo real.
La Iglesia no podría
quedarse sin este manto de comunicación y de velocidad. Nació, pues, la
Iglesia en Células, con su dinámica veloz como los medios de
comunicación. Pero, dentro de la Iglesia, tenemos un Modelo aún más
rápido y que responde a una velocidad para más allá de lo imaginado y
cuyos resultados sorprenden a todos: la Iglesia en Células en el Modelo
de los Doce.
Compartiremos de esa
dinámica para estimularle y llevarle a una conquista más grande que la
que usted ya vio y oyó, pues el resultado es muy grande y sorprendente.
Una multitud se congrega bajo Doce líderes que coordinan, ayudan,
ajustan y dan dirección y dinamismo al Cuerpo Vivo de Cristo.
Administrar con Sabiduría
Nuestro Señor Jesús adoptó
el Modelo de equipo para que pudiera funcionar con Él, entrenándolo y
llevándolo a tener experiencias en el mundo de lo sobrenatural. Con este
equipo compartió sus señales, prodigios, maravillas, milagros y
multiplicación. Con este equipo hizo mucha más que podría hacer un
hombre común.
¡Qué experiencia poderosa
de parte del Padre! Dios le fue muy benévolo, dándole al Maestro las
instrucciones para que pudiera nacer un Modelo que tocara la generación
del Mesías y fuera proyectado para las generaciones venideras. El Señor
Jesús así expresó: “No puedo yo hacer nada por mí mismo; según oigo, así
juzgo, y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la
voluntad del Padre, que me envió.” (Juan 5:30). Esto dijo explicando que
lo que hacía había recibido directamente del Padre.
Por una cuestión de orden
divina, Jesús no podría comenzar Su ministerio sin que antes involucrara
a un equipo de líderes consigo. Aunque ellos tuviesen sus dificultades
particulares, eran hombres de valor que dieron continuidad al ministerio
del Mesías. Esto hizo con que el ministerio de Jesús post-resurrección
se quedara consolidado por este equipo de excelencia que realizó
velozmente la evangelización de la Tierra.
Somos fruto de una
elección. Que bueno saber que Jesús hizo efectivo un equipo y guardar el
ministerio de los antepasados, tales como Israel (Jacob tuvo sus Doce),
que fue el patriarca de los Doce de Israel, así como otros líderes
históricos como Moisés, Josué, heredero del equipe do su líder.
Cuando Jesús escogió el
equipo de Doce estaba mostrando que los modelos del pasado estaban
correctos y que tenían en sí la unción de la administración, del cuidado
y de la responsabilidad. Además, el Maestro manifestó que Doce es
apostólico y habla del manto de autoridad que promueve señales,
prodigios, maravillas y milagros.
Notamos que Jesús tenía
una manera diferente de dirigirse a sus Doce. Doce es apostólico mismo y
tiene la función del impacto y de milagros. Desde los días de Jacob
(Israel) los Doce fueron demarcadores de territorios para cubrir
ciudades, provincias, departamentos y naciones. Ellos trajeron seguridad
en las relaciones, pues son hermanos y cada uno tiene la obligatoriedad
de proteger el territorio sin que con eso perder la gracia de relación
ente sí. Aunque a veces hubo problemas y dificultades en medio de cuerpo
familiar, no podían olvidar que eran hijos de un solo padre y, por eso,
tenían una misma misión: llevar una Nación a reaccionar de forma
correcta, guardando los principios de Dios, enseñados por Moisés.
Continúa…
Estudio Publicado el 20 de
Septiembre del 2009
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