INICIO ESTUDIOS PARA M12 ESTUDIOS PARA CÉLULAS ESTUDIOS PARA NIÑOS AVISOS

 

El Conquistador Valiente Parte II

“…pero el justo está confiado como un león”.

Proverbios 28:1b

 

Verdad Central

                    

Dios nos hablar en Joel 2 que Él tiene un ejército que es poderoso. Este ejército es poderoso porque tiene por delante de si un gran general, el Gran Guibor, Jehová Tzebahot, el Señor de los Ejércitos, el Dios Guerrero.  

 

Introducción

         

Todo valiente para ser un conquistador debe saber posicionarse estratégicamente delante de cada dificultad y enseñar a sus soldados a que se posicionen también. Los poderosos vencen porque son estrategas. Jamás debe haber en nuestro histórico la mediocridad, pues los mediocres nada conquistan y, además, perjudican a conquista a los demás conquistadores. La posición del valiente conquistador será siempre de coraje, de guerra y de estrategias organizada como estamos aprendiendo de Lucas 14:31-32, donde el Señor Jesús nos enseña sobre la necesidad de organización para enfrentar la guerra y sobre cómo hacernos  valientes conquistadores:

“¿O qué rey, al marchar a la guerra contra otro rey, no se sienta primero y considera si puede hacer frente con diez mil al que viene contra él con veinte mil? Y si no puede, cuando el otro está todavía lejos le envía una embajada y le pide condiciones de paz.”

Sigamos examinando las actitudes del valiente conquistador:

        

1.     Saliendo a combatir.

“...no se sienta primero y considera”

 

En una guerra no podemos prepararnos para una posibilidad, mas para una certeza. Nadie que ama su vida la pone en riesgo, antes analiza la situación. Es así que debemos proceder como valientes conquistadores.

 

Esto es doctrina bíblica, “pues nadie odió jamás a su propio cuerpo, sino que lo sustenta y lo cuida, como también Cristo a la iglesia, porque somos miembros de su cuerpo…” (Efesios 5:29-30).   

 

¿Qué entendemos por combatir? Dentro de la noción de guerra del ejército de Israel aprendemos principios que son distintos de nuestra realidad militar. En las Fuerzas Armadas se ministra que: “la mejor defensa es el ataque”. Pero, ¿atacar qué cosa? ¿Dónde? ¿Cómo?

 

No podemos atacar sin una preparación, sin saber qué tipo de arma tiene el enemigo, o de dónde viene él y con qué preparación cuenta él contra nosotros…

 

En Israel, el ejército es llamado de “Fuerza de Defensa de Israel”. Para Israel “el mejor ataque es la defensa”. Por eso, el ejército de Israel montó el servicio de inteligencia “número uno” del mundo. ¡Él sabe el tipo de arma que el enemigo va a usar y se prepara para una defensa con ganancias y sin bajas!       

 

Otra curiosidad en la cuestión del combate estratégico es: el subalterno nunca va por delante, siempre es el general. Por eso nos dice el Señor: “Yo iré delante de ti y enderezaré los lugares torcidos; quebrantaré puertas de bronce y haré pedazos cerrojos de hierro” (Isaías 45:2). “¡Esforzaos, no temáis! He aquí que vuestro Dios viene con retribución, con pago; Dios mismo vendrá y os salvará” (Isaías 35:4). Es bueno saber que nuestro Señor es nuestro escudo (Salmo 3:3). Esta verdad nos ministra una profunda seguridad.

 

Pero, muchas veces tenemos problemas, porque colocamos personas no preparadas al frente de la batalla. Personas que poseen brechas y argumentos y, por eso, son vulnerables a los ataques del enemigo. Esto fragiliza y pone en riesgos toda la idoneidad de los valientes.

 

Podemos recordar a los hijos de Elí: Ofni y Finees. Ellos representaban las tinieblas y los violentos. Como resultado de toda inmoralidad que desarrollaron en Israel, treinta mil valientes cayeron en el campo de batalla. ¿Por qué? Porque el escudo de Israel estaba fragilizado delante del campamento (1 Samuel 4).

 

Y, ¿qué decir de Acán? (Josué 7). Él escondió el botín, violentando la orden divina y cosechando un fruto amargo. A parte de los valientes que murieron en la guerra, él y su familia perecieron por orden de Dios. ¡Qué terrible!

 

En hebreo, hay dos palabras de llamado que son utilizadas: “kadima” y “Ajarai”. “Kadima” puede ser usado por cualquiera y significa: vámonos, vayan, sigan, apresúrense. Pero, “ajarai” es usado por aquel que da el ejemplo y significa: síganme, yo conozco el camino; pueden venir, pues yo les doy el ejemplo y modelo.

 

¿Cuál es la lección para nosotros? Los valientes conquistadores siguen a Aquel que dijo “ajarai”. Es la convocatoria del Señor Jesús preparando el camino para la victoria en la guerra para nosotros. ¡Ajarai! Avancemos juntos, pues el Señor tocó la trompeta y dio voz de comando en Su Santo Monte (Joel 2:1).

 

Estudio Publicado el 07 de Junio del 2009

 

 

 IMPRIMIR ESTE ESTUDIO EN WORD

 

 
INICIO ESTUDIOS PARA M12 ESTUDIOS PARA CÉLULAS ESTUDIOS PARA NIÑOS AVISOS