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El Principio de los Doce -
Parte Final
“E hizo Dios las dos
grandes lumbreras: la lumbrera mayor para que señoreara en el día, y la
lumbrera menor para que señoreara en la noche; e hizo también las
estrellas.”
Génesis 1:16
Verdad Central
Dios es un Dios de
principios y trabaja desde la Creación, estableciendo principios para
que el hombre viva por ellos y tenga un norte en todo lo que venga a
hacer y para todas las demás cosas.
Introducción
El texto de Génesis 1:16
nos muestra el principio del gobierno, cuando Dios crea las dos
lumbreras: una pora gobernar el día y la otra para que gobernara la
noche. Comienza, así, el principio de la autoridad.
El Señor Jesús sabía que
tendría un ministerio terrenal muy corto y tuvo una preocupación:
levantar Su equipo de Doce, según directa dirección del Padre, para
darnos el modelo de autoridad y gobierno que Él quería para Su Iglesia
(“En aquellos días él fue al monte a orar, y pasó la noche orando a
Dios. Cuando llegó el día, llamó a sus discípulos y escogió a doce de
ellos, a los cuales también llamó apóstoles.” – Lucas 6:12-13).
Además, hemos aprendido
con el Señor Jesús acerca de las razones y las intenciones que tenía Él
al levantar Su equipo de Doce. Hoy concluiremos nuestro estudio,
aprendiendo los principios que estos Doce deberían cumplir en su caminar
hacia la propagación del Evangelio (Mateo 10:5-8):
“A estos doce envió Jesús,
y les dio instrucciones diciendo:
«Por camino de gentiles no
vayáis, y en ciudad de samaritanos no entréis, sino id antes a las
ovejas perdidas de la casa de Israel. Y yendo, predicad, diciendo: “El
reino de los cielos se ha acercado”. Sanad enfermos, limpiad leprosos,
resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de
gracia.”
1. Expulsar Demonios.
Expulsar demonios es uno
de los principios para la vida de los Doce. Como Doce, usted fue
levantado con autoridad para vencer a los principados. Doquiera que
llegue usted, los demonios deben batir en retirada, por causa de la
unción que está sobre su vida. Jesús estableció este principio como
primero, porque sabía que todas las personas que no están en Dios tienen
contacto con el infierno, por eso están bajo la influencia de demonios.
2. Sanar Enfermos.
Sanar enfermos es una
orden de principios para los Doce. Los Doce deben ministrar sanidad
sobre los enfermos, ejerciendo este ministerio que Jesús le dio a Su
Iglesia de arrancar las enfermedades del pueblo.
3. Quebrar las
Maldiciones.
Quebrar maldición es
limpiar leprosos. Toda lepra es maldición. Por lo tanto, limpiemos y
quebremos toda maldición, para que el pueblo camine en libertad delante
de Dios y de los hombres. Hay muchas situaciones de maldición que
necesitan ser removidas de en medio del pueblo de Dios.
4. Resucitar los
muertos.
Resucitar los muertos es
un tremendo principio, pues cuando no hay resurrección, el Reino no se
manifiesta. Usted tendrá en su curriculum de Doce esta unción de
resurrección. Usted orará por los muertos y ellos resucitarán.
La Biblia dice que un día
el apóstol Pablo estaba predicando y un joven cayó de un tercer piso y
murió (Hechos 20:7-12). Pablo oró por el joven y éste resucitó. ¡¿Puede
imaginar usted como aquella reunión se quedó después de esta tremenda
maravilla?!
Ser un Doce es tan
importante que en Hechos 1, cuando los Doce se vieron transformados en
Once (porque Judas se había suicidado) y ya habían pasado 49 días
esperando que el Espíritu Santo fuera derramado sobre ellos, tomaron la
decisión de echar suertes sobre dos hombres para que uno de ellos
ocupara el lugar de Judas. La suerte cayó sobre Matías que vino a cubrir
la falla del injusto Judas.
Cuando se completó el
equipo de los Doce, de inmediato, el poder del Espíritu Santo cayó sobre
ellos y, como consecuencia, tres mil personas recibieron al Señor Jesús
y fueron bautizadas en aquel mismo día (Hechos 2). Los doce, en unidad,
tienen la unción para gerenciar multitudes.
El principio de los Doce
comienza en el primer capítulo de la Biblia (Génesis 1:16) – que habla
sobre la autoridad de los Doce, las Doce horas que rigen el días y las
12 horas que rigen la noche – y termina en el último capítulo de la
Biblia (Apocalipsis 22) – que habla del árbol con Doce frutos. El último
discurso de la Biblia narra que el árbol da Doce frutos (uno cada mes) y
que sus hojas son remedio para las naciones. Aquí las hojas prefiguran
las células que reciben la savia de vida del árbol y dan vida a todos
los que se acercan a él.
Los Doce son fructíferos y
los frutos deben ser visibles a través de las células. Abra su
entendimiento para comprender este misterio. Usted debe entender el
principio do los Doce, querer ser Doce en el ministerio y desear tener
su equipo de Doce en un tiempo record. Así, surgirá una descendencia
fuerte y poderosa.
Estudio Publicado el 19
de Abril del 2009
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