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El Principio de los Doce - Parte III

“E hizo Dios las dos grandes lumbreras: la lumbrera mayor para que señoreara en el día, y la lumbrera menor para que señoreara en la noche; e hizo también las estrellas.”

Génesis 1:16

Verdad Central

 

 Dios es un Dios de principios y trabaja desde la Creación, estableciendo principios para que el hombre viva por ellos y tenga un norte en todo lo que venga a hacer y para todas las demás cosas. 

 

Introducción

 

El texto de Génesis 1:16 nos muestra el principio del gobierno, cuando Dios crea las dos lumbreras: una pora gobernar el día y la otra para que gobernara la noche. Comienza, así, el principio de la autoridad.

 

Ya hemos visto anteriormente que en nuestro padre Abraham Dios estableció el principio de la autoridad y de gobierno de los Doce, pero que éste, inicialmente, fue un gobierno nocivo y destructor – los doce de Ismael. Éste fue un equipo que resistía a la autoridad y gobierno del Señor con principios que nos poner en alerta sobre la posibilidad de ser influenciados por ellos.

 

Pero, es con Israel (Jacob – después de Peniel) que el verdadero gobierno y autoridad de los Doce se va a establecer. Es formado, a partir de entonces, un equipo de conquista de territorio y con capacidad de traer los frutos para Dios. Seguiremos, pues, dando continuidad a este tema sobre los principios que deben hacer parte de un equipo de Doce según nuestro Dios, un equipo que sigue principios.

 

Oseas levantó sus Doce Conquistadores

 

Oseas fue uno de los Doce más fructíferos de Moisés. Siendo el más fructífero, fue el que más territorio conquistó. Fue el líder que más estímulo trajo al pueblo para que éste caminara en la tierra prometida, llevándole a creer que, verdaderamente, ella manaba leche y miel. Fue a través de su coraje que Oseas condujo al pueblo a la conquista de la tierra prometida.

 

¿Quién era Oseas? ¡Oseas era Josué! (Números 13:8 y 16). El día en que Oseas (Josué) fue escogido para reconocer la tierra prometida, juntamente con los otros once príncipes, fue cuando Moisés declaró que su nombre ya sería Oseas, pero, sí, Josué.

 

En nombre Josué trae consigo el estigma de conquista de territorios. Entonces, necesitamos entender que cuando somos escogidos y ungidos como Doce, Dios nos capacita, nos da una nueva identidad y nos da un nombre de autoridad a fin de que podamos traer los frutos de la tierra.

 

Quizás nos sorprendamos al saber que Josué es el mismo Oseas y que Oseas es el Josué conquistador que ya conocíamos. El hecho es que hemos oído, leído y hablador mucho más de Josué que de Oseas. Todo el mundo cuenta la historia de Josué, pero nadie recuerda que Josué fue un día Oseas. Pero, es muy interesante recordar que, en el día en que los Doce salían a espiar la tierra prometida, Moisés se dirige específicamente a Oseas y le cambia el nombre para que se llamara, a partir de entonces, Josué.

 

El joven Josué, a temprana edad, ya era un perseguidor de Moisés (Éxodo 24:13; 33:11; Números 11:28; 27:18-23). Él quería saberle los pasos. Tanta persistencia le dio la honra de ser un conquistador de territorios, un conductor del pueblo de Dios. Josué tiene la misma raíz terminológica de Yeshuah. Yoshuah es Josué, y Yeshuah es Jesús.

 

El “ex–Oseas”, Josué, llega a las orillas de la Tierra Prometida y declara al pueblo de Dios que ellos van a poseer la tierra que Dios les había prometido en heredad (Josué 1:13-16).

 

Cuando llega a Gilgal (Josué 4:20-24), Josué toma 12 piedras y con ellas levanta un memorial que representaba las Doce tribus de Israel que fueron levantadas por el Señor con un anuncio profético y como estandartes vivos que proclaman las promesas de Dios – el autor del modelo de lo Doce (Génesis 48).

 

 Las banderas o estandartes (Números 1:52; 2) traían la profecía para cada una de las tribus. Doce estandartes, doce tribus, 12 piedras en Gilgal, 12 príncipes que traen los frutos, que proclaman las bendiciones prometidas, y que son usados para vencer los principados y para conquistar los territorios.

 

Nehemías levanta Doce Restauradores

 

Nehemías fue otro líder que trabajó con Esdras (sacerdote - escriba) y Jesúa (levita). Juntos, los tres, trabajaron en la restauración de las fiestas bíblicas. Encontramos a Jesúa que poseía un equipo de Doce levitas (Nehemías 8:7) y a Esdras que tenía un equipo de Doce sacerdotes (Nehemías 8:4). Juntos fueron usados por el Señor para restaurar las fiestas bíblicas y los principios de la Palabra de Dios para el pueblo de Israel, cuando éste retornó del cautiverio babilónico, a fin de que las doce tribus no perdieran la visión de conquista que Dios les había confiado.

 

Estudio Publicado el 08 de Marzo del 2009

 

 

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