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El Principio de los Doce -
Parte 1
“E hizo Dios las dos
grandes lumbreras: la lumbrera mayor para que señoreara en el día, y la
lumbrera menor para que señoreara en la noche; e hizo también las
estrellas.”
Génesis 1:16
Verdad Central
Dios
es un Dios de principios. Él trabaja desde la Creación, estableciendo
principios para que el hombre viva por ellos y tenga un norte en todo lo
que venga a hacer y para todas las demás cosas.
Introducción
El texto de Génesis 1:16
nos muestra el principio del gobierno, cuando Dios crea las dos
lumbreras: una pora gobernar el día y la otra para que gobernara la
noche. Comienza, así, el principio de la autoridad.
Dios instituyó autoridad
para que gobernara el día y autoridad para que gobernara la noche. El
sol gobierna el día por un período de 12 horas y la luna gobierna la
noche por un período de 12 horas también. Eso no es coincidencia, pero
representa “kosmocratorias” – gobernar con autoridad.
Abraham
Dios establece el
principio y da a Abraham una promesa (Génesis 12). Es interesante notar
que la promesa dada al patriarca coincida con el capítulo 12. Podría
haber sido dada en cualquier otro capítulo, pero es justamente en este
capítulo 12 que encontramos la promesa dada a él.
Dentro de la matemática y
economía divinas, Dios permite que sea en el capítulo 12 donde se va a
establecer la promesa dada a aquel que será, posteriormente, el Padre de
la Fe – Abraham. Pero, Abram no tomó atención a la vocación, pues
todavía no poseía una identidad formada por Dios y, por lo tanto, no
podía guardar los principios.
En medio a este proceso,
la Biblia nos dice que Abram engendró a un hijo, Ismael. Éste creció y
causó problemas desagradables dentro del hogar de Abram y su esposa
Saraí. Esto ocurrió exactamente cuando Ismael había cumplido sus 12
años. Lo que podemos percibir es que, a esta o a partir de esta edad, un
niño o un adolescente ya presenta señales de una personalidad fuerte. Es
decir, ya deja claro quien será en el futuro: fructífero o infructífero,
una bendición o una vergüenza.
Dios, al ver esta
situación, mandó que Abram despidiera a Ismael y Agar. Ellos tuvieron
que salir del campamento de Abram y deambular por el desierto y, por
cuenta de eso, aún hoy día en Israel, en las comunidades de los beduinos
– nómadas habitantes del desierto, estos andan de aquí para allí, de acá
para allá, trasladando sus tiendas por el desierto.
Pero, lo que queremos que
se quede muy en claro en este estudio no es la vida de Abram o Abraham,
pues ya hemos tratado este asunto en otras oportunidades o en
predicaciones. Lo que queremos estudiar específicamente son los
principios establecidos para los Doce y cómo guardarlos para que no
vengamos a producir equipos equivocados.
Ismael – La formación
de los primeros Doce – un equipo nocivo.
En Génesis 25:12-16
aparece el primer equipo de Doce, instituido por Ismael. Ismael levanta
los Doce y la Biblia especifica que ellos eran príncipes. Ismael levanta
a Doce príncipes que, por su vez, se levanta para gobernar sobre
territorios.
“Estos son los
descendientes de Ismael hijo de Abraham, que le dio a luz Agar, la
egipcia, sierva de Sara. Estos, pues, son los nombres de los hijos de
Ismael, nombrados en el orden de su nacimiento: el primogénito de
Ismael, Nebaiot; luego Cedar, Adbeel, Mibsam, 14Misma, Duma, Massa,
Hadar, Tema, Jetur, Nafis y Cedema. Estos son los hijos de Ismael y
estos sus nombres, por sus villas y por sus
campamentos; doce jefes
(príncipes) por sus familias.” Génesis 25:12-16
Ismael es el primer en
levantar un equipo de Doce y estos fueron flecheros, bandidos, ladrones,
estafadores y exterminadores de rebaños; pero era una organización de
Doce, un equipo.
El equipo de Ismael deja
claro que es posible tener un equipo peligroso, lo que significa que
podemos tener peligro entre los Doce. En nuestros días, osaríamos
afirmar que uno de los peligros sería el hecho de que el líder del
rebaño libere la unción y que esta unción no sea vigilada por algunos
del equipo y que terminan por hacerse bandidos, estafadores, ladrones y
exterminadores del rebaño, como lo fue el equipo de Ismael.
Hasta Jesús tuvo un
bandido en el equipo, un ladrón. En la verdad, todo debe ser muy bien
vigilado. Ninguno de los Doce de Ismael se hizo ejemplo a ser seguido.
Algunos de ellos se volvieron muy crueles dentro del contexto de la
historia de Israel. Como equipo, ellos no tuvieron nada que aportar de
positivo y, antes, es considerado un equipo nocivo.
Quizás podríamos pensar
que no vale la pena que nos detengamos a estudiar este equipo. Pero, él
nos viene como una tremenda exhortación de parte de Dios a que velemos,
oremos y trabajemos para que nuestro equipo de Doce sea una bendición y
un gran regalo de parte de Dios para nuestro crecimiento espiritual y
para una conquista de territorio para Su Reino doquiera que estemos.
Oremos, pues, por eso.
Estudio Publicado el 15
de Febrero del 2009
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