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Conociendo los Principios
de la Victoria - Parte Final
“6Pero tienes esto: que
aborreces las obras de los nicolaítas, las cuales yo también aborrezco.
7El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al
vencedor le daré a comer del árbol de la vida, que está en medio del
paraíso de Dios.”
Apocalipsis 2:6 y 7
Verdad Central
Sabemos que muchos
cuestionamientos vienen a nuestra mente cuando en nuestra vida no
alcanzamos la victoria. Muchas veces nos preguntamos: ¿Qué ha ocurrido
para que no hayamos vencido, o para que no hayamos conseguido, o para
que las puertas se hayan cerrado para nosotros?
Introducción
Ni siempre, por haber
perdido una batalla, se pierde una guerra. Podemos ver que Israel fue
victorioso en sus guerras, aunque había perdido algunas batallas. Lo que
no podemos permitir, entonces, es que no aprendamos de nuestros errores
y equivocaciones é insistamos en estrategias que no funcionan.
Ya hemos aprendido tres de
los principios que nos llevarán a conquistar la victoria en todo lo que
hagamos, pues, como hijos de Dios, fuimos destinados a vencer todas las
guerras en cada área de nuestra vida, aun cuando, en algunas batallas,
hayamos sido derrotados por el enemigo. Aquí resumiremos los principios
anteriores antes de examinar el cuarto de ellos:
a) Evaluar el pasado,
odiando la obra de los nicolaítas;
b) Resistir a las
persecuciones.
c) Arrepentirnos y poseer
un carácter aprobado.
El cuarto principio es
“Conservar lo que poseemos”.
Conservar lo que poseemos
es buscar una vida de santidad y de obediencia a los mandamientos de la
Palabra de Dios.
Cuando desobedecemos y
quebrantamos a un principio espiritual, adolecemos. Es lo que nos dice
Apocalipsis 2:21-23: “Yo le he dado tiempo para que se arrepienta, pero
no quiere arrepentirse de su fornicación. Por tanto, yo la arrojo en
cama; y en gran tribulación a los que adulteran con ella, si no se
arrepienten de las obras de ella. A sus hijos he A sus hijos heriré de
muerte y todas las iglesias sabrán que yo soy el que escudriña la mente
y el corazón. Os daré a cada uno según vuestras obras.”
La consecuencia de la
desobediencia es la pérdida de la autoridad. Pero el soldado que se
conserve íntegro recibirá el cetro de autoridad para que reine con la
fuerza sobrenatural y con poder para regir a las naciones de la tierra,
reduciéndolas a pedazos como si fueran objetos de barro. “Al vencedor
que guarde mis obras hasta el fin, yo le daré autoridad sobre las
naciones; las regirá con vara de hierro y serán quebradas como un vaso
de alfarero; como yo también la he recibido de mi Padre.” (Apocalipsis
2:26-27).
Conservar lo que tenemos
significa conservar la enseñanza, es no abortar el proceso de la
conquista aunque estemos zambullidos en situaciones adversas. La orden
es: conservar lo que poseemos. Dios nos llama a la conquista de
naciones, pero, para eso debemos conservar la enseñanza. ¿Cómo
avanzaremos conquistando si no conservamos lo que hemos aprendido hasta
ahora?
En este nuevo año,
enfrentaremos muchas situaciones nuevas y necesitaremos portarnos
delante de ellas con el valor y la sabiduría que nos requieran. No
podremos, delante de ellas, tratar a la Visión Celular con indiferencia,
o a los líderes que están sobre nosotros con esta misma actitud.
Necesitaremos, pues, profundizar lo que ha hemos aprendido de parte de
Dios y de Su Palabra, para que no caigamos en doctrinas falsas ni
vengamos a negociar nuestra identidad y fe.
El propósito de Dios para
Su Iglesia es que ella salga vencedora en todas las situaciones de la
vida. Para este nuevo año, el Señor nos llamó a guardar Su Obra y a ser
más que vencedores en Su Nombre y en Su Palabra.
Marchemos, pues, a la
victoria en todo lo que hagamos, evaluando el pasado, odiando la obra de
los nicolaítas, resistiendo a las persecuciones, arrepintiéndonos,
poseyendo un carácter aprobado y conservando lo que poseemos.
Estudio Publicado el 04
de Enero del 2009
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