Estudios
Para Líder M12-2006 -02
Cuidando del Equipo para conservar el Crecimiento
Crecer es importante, pero lo fundamental es conservar el
crecimiento. No nos sirve para nada el crecer sin que
conservemos a los que están llegando al rebaño y transformarlos
en verdaderos discípulos.
Para eso, es
necesario que observemos algunos puntos importantes:
a) Sólo un
discípulo puede engendrar discípulos.
Dios puede
usarte para generar una multitud y él quiere aumentar cada vez
más la medida de cada uno de nosotros.
Pero sólo
está autorizado a hacer discípulos quien es uno de ellos. El
problema es que algunos quieren hacer discípulos, pero no
quieren ser discípulos. Están en células, hacen parte de los 12,
van a todas las reuniones, trabajan en todo lo que se puede,
predican y se alegran, y hasta creemos que son discípulos, pero
a la hora de mostrar los frutos éstos no se ven. Entonces surge
la frustración. Pero todos los que están en el camino de la
frustración, pueden recibir del Señor una ministración especial
que les lleve a retomar el camino y a vivir una alegría sin
medida.
b) Discípulo
no se compra, no se vende, no se cambia.
No se hace
"subasta" con el discípulo. Algunos discipuladores quedan
negociando con otros: " Usted me da ese y yo le doy aquel otro".
El discípulo no está en un "mercado de esclavos". Él está en el
campo de libertad donde puede ser ganado, consolidado, entrenado
y enviado. Por lo tanto, el discípulo es una conquista en el
mundo espiritual y cabe a cada discipulador la tarea de velar
por la conquista del discípulo a fin de que sepa cuán valiosa
ella es y cuán valioso se hace el discípulo que Dios nos da.
Jesús así se expresó: “Cuando estaba con ellos en el mundo, yo
los guardaba en tu nombre; a los que me diste, yo los guardé y
ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición, para que
la Escritura se cumpliera” (Juan 17:12).
c) El
discípulo es sumiso.
No podemos
tener un ministerio de éxito si no nos sometemos. Estamos en un
siglo que predica rebeldía, la anarquía, el quebrantar las leyes
y la desobediencia civil; donde la "Reina de los cielos "
intenta inoperar la acción de la Iglesia del Señor Jesús,
amarrando a los santos a fin de que nos quedemos como
improductivos y sin condición alguna de avanzar. Es por eso que,
cuando se habla en sumisión, aparecen los primeros síntomas de
rebeldía. Algunos aparecen con colocaciones tan tontas, como:
“¡Estoy en un nivel que no necesito más discipulado!” “¡Yo
solamente me someto a Dios y no a hombres!” Tales personas son
las que más necesitan sumisión y discipulado en sus vidas.
d) El
discipulado es un proceso continuo.
Usted nunca
estará listo, pues va a ser perfeccionado a cada día, hasta el
día de Cristo Jesús. Vamos a necesitar ser discipulados siempre.
Precisaremos siempre de alguien que nos oriente, dando
instrucciones. Algunos, llegan a un momento en que se juzgan tan
maduros, seguros, trabajados, que creen no necesitar de nadie
más. ¡Puro engaño! Somos siempre carentes de una autoridad sobre
nuestras vidas. Hasta que Jesús vuelva, vamos a necesitar a
alguien que nos ayude, nos socorra y nos aconseje. Quizás usted
puede saber más que su discipulador, pero si él es un hombre o
una mujer de Dios y tiene autoridad sobre usted, usted debe
respetarlo. Precisamos saber que, para ganar discípulos, para
cuidar de alguien, debemos dejar que alguien cuide de nosotros,
que alguien nos ministre, nos ayude, nos socorra. Por mucho
tiempo la Iglesia se quedó omisa con respecto al discipulado.
Mas ahora, con la Iglesia en Células en el Gobierno de los12,
tenemos la unción para preservar a todos aquellos que se van a
convertir debajo de nuestra autoridad.
Estudio Publicado el 30 de Abril del 2006
IMPRIMIR
ESTE ESTUDIO EN WORD